EDICION INTERNET
DIARIO DE NOTICIAS PARA, POR Y DE INTERNAUTAS
LUNES, 21 DE MAYO 2001
 
http://villanos.net                                 Año II, 2ª Epoca, Número 365                                    Precio: GRATIS
 
 
 


INDICE

Editorial
Maky

Cumpleaños ¿feliz?
Montse Doval

Espirítu Villano
Delia Rodriguez

Algunos hombres libres
Carlos Sánchez Almeida

La creatividad al servicio de la libertad en la Red
Félix Lavilla

¡Cobrad, cobrad malditos!
Colegota

Luces que despejen sombras
Javier Maestre

¡¡¡ Feliz Cumpleaños MakyPress !!!
Victor Domingo

El espejo de la feria
Gema Castellano

La "cabezonería" de Willy
Vicente Fons

Imaginemos...
Pilar Gías

La información es poder
Bauer

Viaje a los talleres de MakyPress
TIP

MakyPress en cifras
redacción

 

Espirítu villano
por Delia Rodríguez(*)


"Es fundamental que los usuarios de buena voluntad participen de forma activa en el diseño de este nuevo universo [la Red]. No existe ningún sistema en el mundo, por muy bien concebido que esté, que no se vuelva obsoleto, rígido o corrupto por las acciones de aquellos que más se benefician de él. La única garantía de no perder libertad es la presencia de las típicas personas pesadas y quisquillosas que obligan una y otra vez a sus gobernantes a rendir cuentas de todo lo que hacen. Por su propia naturaleza, el sistema no puede desempeñar esa función por sí mismo: necesita la colaboración de los usuarios". Esther Dyson, Realease 2.0.

En Internet existe un dicho, horrendo y repetido hasta la saciedad, que explica lo difícil que es conocer quién es realmente el emisor de una información en la telaraña virtual: "aquí nadie sabe que eres un perro". Lo peor es que tiene algo de cierto, pues todos los medios de comunicación (ahora se les llama "productores de contenidos") están, por culpa de la Red y por primera vez en la historia, al mismo nivel.

Así, se ha complicado sobremanera el panorama para el receptor de la información, pero se lo ha puesto muy fácil al infinito número de emisores. Perros, gatos y proyectos serios están enredados en la misma maraña informativa, por lo que el internauta ha tenido que aprender a marchas forzadas a distinguirlos, pues sólo con una navegación inteligente se puede adquirir el criterio necesario para colocar a cada cual en su lugar. Así, poco a poco, usuarios y profesionales nos reeducamos y abandonamos la recepción pasiva de información, pasando a buscarla de forma consciente y distinguiendo entre las fuentes.

Teniendo en cuenta el exceso de oferta a la que se enfrenta diariamente un internauta, cada "Agregar a favoritos" o cada suscripción por e-mail, en el caso de los boletines, es un voto de confianza. Y nos hemos encontrado que, entre las múltiples formas de información que se ofrecen a los internautas, codeándose con "puntocom" incubadas a base de gigantescas inyecciones de capital, se han colado unos medios de comunicación tan diminutos que están creados por una sola persona desde su casa. No deja de resultar divertido que emitir un diario o una revista digital de éxito pueda ser cosa de un par de amiguetes, cuando en la vida 3D (y en el mundo desquiciado de las empresas de la nueva economía) ni siquiera las inversiones más potentes aseguran la vida de un periódico de papel o de un ambicioso proyecto "on line".

Puede que sea el afán de comunicación (el más humano de los instintos), junto con un utópico concepto de la Red como comunidad, el que lleva a algunos internautas a intentar cumplir la vieja tentación de expresarse sin limitaciones, un derecho adquirido inseparablemente junto con la civilización y que los usuarios defienden con uñas y dientes. Ese es uno de los secretos de la supervivencia de estos mini-medios en los mares llenos de tiburones "puntocom". La otra clave es una contradicción. La economía de subsistencia les hace extremadamente frágiles, pero también resistentes como un cultivo de secano: ¿cómo se va a hundir un proyecto cuyos beneficios suelen oscilar entre los cuatro duros (y muchos dolores de cabeza) obtenidos por un par de "banners" y los números rojos a costa de la economía familiar? Como generalmente, las cosas sólo pueden ir a mejor para los pequeños medios, los boletines electrónicos se aferran con fuerza a su vida.

La oferta está ahí, a la misma distancia que los portales millonarios de las operadoras. Y luego, que cada cual elija, desde su propia inteligencia y responsabilidad, qué prefiere. El panorama español es alentador, pues a pesar de que la mayor parte de los internautas lleva menos de un año conectado a la Red, existen algunos boletines que ya son pequeños clásicos y han encontrado su "nicho de mercado". Los usuarios, claro está, también han aprendido a leerlos: saben perfectamente a quién hacer caso, quién pretende sólo la polémica, donde está la información fiable y qué hay que tomarse a broma.

William González ha acertado de lleno con las MakyPress, tal y como demuestran sus tres mil fieles suscriptores diarios, conseguidos sin publicidad ni apoyo financiero de ningún tipo. Maky se ha chocado con una grandísima verdad del mercado, sin necesidad de acudir a los análisis de las grandes consultoras: lo que más les interesa a los internautas son los propios internautas. Leer su boletín cada jornada es asegurarse una buena dosis de información sobre lo que ocurre en la Red. Pero es su línea editorial, a veces sutil, perceptible sólo en la ordenación de los temas y otras, furibunda -como en el caso de la campaña en contra de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información que apoya desde su lanzamiento- lo que hace que sus suscriptores lo elijan en lugar (o junto a) otras recopilaciones de noticias más asépticas.

Creo que esta línea editorial sólo se puede definir como espíritu "villano" (si no sabe de que se trata, visite www.villanos.net). Aunque probablemente no conozca VillaGüeb, Esther Dyson, lúcida y con sentido del humor define al usuario activo, consciente (el verdadero internauta que posee este espíritu) como un elemento "pesado y quisquilloso" para los gobernantes, porque les obliga a rendir cuentas. En este sentido, las MakyPress pueden afirmar con orgullo que cumplen todos los requisitos. En suma, que al igual que otros pequeños medios de información que habitan en la Red, se permiten el gran placer de la libertad de expresión, transmitir sin cortapisas lo que quieren comunicar.

Delia Rodríguez

Ir a artículo de la Razon de D. Rodriguez

(*) Delia Rodríguez es periodista especializada en la Red, actualmente colabora, entre otros medios, con el diario La Razón e internauta comprometida.


Escribir a MakyPress
Ir a Villagüeb
Hecho por Villanos.net © 2001