El primer problema que se percibe es el
desconocimiento del Efecto 2000 a "nivel de calle".
Hemos oído hablar de ello, pero casi siempre a nivel
anecdótico o como algo que nos venía de muy lejos.
Algo que no podía pasar aquí. Sobre todo, algo de lo
que se sabe muy poco. Algo que vamos a tratar de
explicar para todos.
No vamos a ser alarmistas, ni pretendemos alarmar y
nos hemos cansado de repetirlo a través de las
páginas de esta edición monográfica, pero de ahí a
ignorar el problema como si no existiera, tampoco.
En 1985 yo trabajaba como informático en un almacén
de maderas. Por aquellos días se había hablado del
tema en la prensa especializada y el jefe me preguntó
"Oye, ¿estos programas no fallarán cuando llegue el
2000, no? ¿Tendrán los años con cuatro dígitos?" Yo
le contesté sonriente: "Sí, tranquilo. Pero dudo que
sigas teniendo estos ordenadores cuando llegue el
2000". Un día tengo que pasarme por ahí y casi seguro
que veré los viejos multipuesto. Y espero que estén
funcionando ;) Una de las claves del problema ha sido
que pensábamos que aquello no iba a durar y que sería
sustituido con mucha antelación.
A finales de 1996 un colega de profesión me comentó
que le "había caído un muerto". Le habían destinado a
trabajar en "el problema del 2000". Yo le miré
asombrado y dije "Pero eso son cuatro cosas, pocas
aplicaciones y fáciles de cambiar ¿no? ¿cuál es el
problema?". *Esa* era la otra clave del Efecto 2000.
Aunque el problema es sencillo en la mayoría de las
ocasiones, el volumen de aplicaciones y sistemas
impactados era tal que durante años, el sector
informático ha tenido que reforzarse con cantidades
ingentes de técnicos para poder hacer frente a los
millones de líneas de cada sistema que debían ser
identificados, revisados y por supuesto corregidos.
Tan sólo unos meses después yo mismo era destinado a
un departamento dedicado al Efecto 2000. Recuerdo que
una de las cosas que pensé al llegar era que no iba a
tener mucho trabajo ahí. ¡Toda una profecía! Mejor no
me dedico a las adivinanzas ;) Desde entonces he
vivido de cerca la evolución que esto ha sufrido ya
no a nivel técnico, sino también a nivel de difusión,
medios, conocimiento popular... Hace dos años, un
año, unos meses si apuramos, resultaba casi imposible
que en algún sitio alguien mencionase algo del efecto
2000. Había cientos de miles de técnicos en todo el
mundo trabajando en ello. Miles (probablemente
decenas de miles) en España. Y nadie decía nada. De
vez en cuando algún artículo periodístico, alguna
anécdota. Más en Internet que en los "medios
tradicionales".
Supongo que había "miedos". Y lo digo en plural,
porque había dos tipos de miedo. El temor a que
cundiese el pánico, y el pánico a hacer el ridículo.
Resultaba muy difícil convencer a alguien de que esto
va en serio si no le empezabas a dar detalles... Pero
si le dabas detalles le asustabas... Y luego tenías
que tranquilizarle explicándole que se estaban
tomando medidas para solucionarlo. El problema es que
ha faltado información durante mucho tiempo.
Cuando empecé a trabajar en esto, ya he dicho que mi
primera impresión fue de tomarlo a la ligera.
Conforme me iba introduciendo me fui asustando.
Además, hasta no hace mucho proliferaban por Internet
informaciones sobre que iba a ser una catástrofe, que
iba a haber una recesión, etc... Eran el resultado de
analizar las posibles consecuencias, pensar que no se
iban a adoptar medidas y que en ese caso ocurriría lo
peor. Hoy en día, con la mayor parte del problema
solucionado y al menos las administraciones y las
grandes empresas concienciadas, incluso los más
agoreros han dado marcha atrás y ya no anuncian
catástrofes ni recesiones. Tan sólo "problemas
locales aislados".
Creo que ese ciclo de incredulidad-miedo-alivio lo he
visto en casi todos los que se han asomado por esta
parte del gremio informático. Cuando empiezan a ver
cosas desconfían totalmente. Conforme empiezan a
trabajar en ello van cambiando de opinión y te miran
entre preocupados y "mosqueados" de que los de
alrededor que llevan más tiempo no lo estén tanto. Es
decir, si el conocimiento es escaso o nulo la
reacción es despreciar el problema. Si el
conocimiento es medio, preocuparse, y si entras de
lleno en el asunto... ¡dudar!
No es ninguna crítica, yo soy el primero en apuntarme
a esa definición. El caso es que durante años hemos
tratado de eludir responder o pronunciarnos sobre lo
que podía pasar. Tampoco había mucha necesidad pues
nadie hablaba de ello. Ahora de repente, todo el
mundo lo hace. Cuando no es por televisión, es un
bar, en una llamada telefónica, en una conversación
entre amigos... El caso es que después de dos años y
medio "entre fechas" sigo sin saber qué opinar. Dudo.
Sé que el problema era grave y sé que se ha resuelto
casi todo. Casi... todo. Tal vez todo lo importante
para la generalidad. Pero lo importante para todos a
veces no tiene que ver con lo importante para cada
individuo. Cuando hablamos de la "opinión de la
calle" estamos entremezclando a gente que además de
ser ciudadanos son pequeños empresarios, gente con su
negocio familiar, empleados o vecinos de pequeños
ayuntamientos... Gente que no ha dispuesto de los
medios y la información para solucionar el problema.
Gente que no se ha hecho la pregunta "¿Esto me afecta
a mí también?" o "¿Entonces tengo que revisar mis
ordenadores?".
Tal vez porque ahora casi todas las grandes empresas
y organismos empiezan a respirar tranquilos tras unos
años de esfuerzos y angustia o tal vez porque alguien
ha metido el dedo en la llaga más de lo debido. Tal
vez simplemente porque faltan unos días para el día
"D". Ahora todo el mundo habla. Todos queremos dar
nuestra versión y quedar bien al mismo tiempo. Como
siempre, unos con más fortuna que otros. Y es que en
esto como en todo, la Administración nos ha dado de
cal y de arena. Lo bueno de parte de los técnicos que
han trabajado durante estos años para solucionarlo y
que como en el caso del MAP han puesto a disposición
de todos unas páginas de Internet con información de
gran valor. Lo malo como de costumbre, de la mano de
los políticos. Sin apenas base han tratado de dar un
discurso chabacano queriendo eludir el problema con
frases como que "el agua llega a los grifos por la
ley de la gravedad". Si el agua llega a los grifos
será porque las decenas de sistemas y automatismos
así como los miles de programas implicados en ese
proceso hayan sido convenientemente revisados y en su
caso, adaptados.
Para terminar, permítaseme como decía antes que yo
siga dudando. Que dude entre si tengo razón al
preocuparme porque aunque esté lo "importante" y la
mayoría corregido se hayan escapado más cosas de las
que creemos. Y que dude si no me estoy preocupando
demasiado. Seguramente es esto último ;)
Villagüeb, Enero de 1900