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NOTA DE LA REDACCIÓN:
Nuestro departamento de periodismo de investigación, ha
encontrado esta carta que envió Nostraladamus, ese famoso
adivino francés, al Marqués de Canillas -filantrópico
noble, de quien algún día escribiremos un artículo- allá por
1548.
Carta de Miquele Nostraladamus al Marqués de Canillas
Mi buen amigo:
Rescibí e fice buen uso de esos productos exóticos que ha
traido del nuevo continente y que tan generosamente me
ficiste la merced de obsequiar. Ese tubérculo de piel
terrosa y con inquietantes raices que llama patata traído
desde el imperio inca, donde se cría en las laderas de esas
elevadas cumbres,
es suculenta, y sin ser profeta aseguro que quitará mucho la
hambruna, aunque tiene unos ciertos efectos secundarios que
seguidamente le explico
Debidamente condimentada, dióseme fácil, añadí al guiso
esas hojas que creo llamas "coca".
Fue una comida magnífica y sorprendente, porque
coincidiendo con la digestión de dicho guiso, he tenido por primera vez
en mi vida "visiones". Ha sido algo increíble
Seguíme, pues, alimentándome de estos admirables tubérculos
durante muchos días, hasta que ellos y las hojitas esas del
cochacasqui o palo rojo peruano, como me indica llaman más
estrictamente a la coca, se me acabaron, momento en que,
extraña e inopinadamente, me he sentido rarísimo con un
anhelo y un ansia terrible por seguir comiendo patatas.
Mi habitual intuición me indica que son las patatas las
que crean un a modo de frenética dependencia.
Esa tarde en que probé esos nuevos y exquisitos manjares y
todos los siguientes días en que me alimenté con tan carnoso
fruto de la tierra, tuve unas visiones extrañísimas todas
referidas al mundo futuro. Esas extrañas premoniciones que
he acertado a escribir, mientras las sufría, en un lenguaje
un tanto febril y caótico que no me he atrevido a retocar
por no variar su significado. Esos versos que me nacieron,
paralelos a esas alucinaciones, son algo inexcrutable hasta
para mí.
Le adjunto un primer manuscrito que he mostrado a algunas
personas en las que descansa mi amistad, y que han
interpretado de modos diversos. Confío en su buen juicio
para añadir luz a mis aturdidos versos. Sin embargo hay algo
más que deseo contarle.
Por ser sincero, debo indicarle que no todo lo que ví queda
reflejado en dicho libro manuscrito, compuesto en cuartetas.
Le abro mi corazón y le comento que el día postrero, aquél
en que se acabaron sus carnosas patatas, día en que por ver
acabar ambas, ellas y la coca, añadí todas las hojas
restantes, por cierto, asaz cantidad. Esa tarde, mis
visiones fueron más claras y contundentes. Debo pensar que
la madurez de esos frutos del suelo, llevaban ya mas de un
mes en ni coscina y ya mostraban unas inquietantes raices
como patas, ha hecho fermentar esa sustancia patatera que a
bien seguro me produce las inquietantes visiones.
Lamentablemente no hemos aún inventado el bolígrafo y claro,
como dirá Murphy en el futuro si algo puede ir mal, irá. La
tinta con la que alimento a mi pluma de ganso perdióseme
vertida en el suelo cuando mi temblorosa mano tropezó con el
tintero y no pude, lamentablemente, tomar notas.
Las realidades futuras a las que tuve acceso esa tarde se me
mostraron precisas y diáfanas. Coméntole ahora a vuecencia
esas percepciones esperando, también en este caso,
ansiosamente, sus enjundiosas reflexiones.
Tuve visiones extrañas sobre unos nuevos métodos de
escritura y comunicación que parece que en esa nube que fue
mi visión alucinativa se denominaban ordenadores, nombre
asaz extraño.
Esas máquinas pequeñas, pero de poderosa constitución, con
una ventana incorporada por la que se ve el mundo lejano,
parece que nascieron como nosotros con el pecado original.
Una prequeña semilla que se manifestará cuando acabe el año
1999. Esto me extrañó enormemente, ya que yo pensaba por
otros sueños de anteriores dias que se acababa nuestra
presencia en el orbe en el septimo mes de ese mismo año.
Esas herramientas parece ser que recibieron el alma de
varios humanos nascidos en ese contienente donde sus
religiosos y guerreros están imponiendo a violento capón la
religión cristiana y el modus vivendi de su reino.
Esto me extrañó sobremanera, ¿cómo pueblos tan primitivos,
según me comunica su ilustrísima en sus admirados escritos,
pueden engendrar e insuflar pensamientos a estos extraños y
laboriosos engendros?
Le diré que tuve por un momento la visión de un hombre con
espejuelos, de tez lívida, pelo rubio y mirada de frío
buitre, comiendo carne de la peor calidad de vacas tísicas
totalmente triturada, apelmazada y quemada con una salsa
sanguinolienta y otra nacida de un vientre roido por la
colitis, bebiendo un líquido negro y con inquietantes
burbujas. Ese ser que parece empezó haciendo ventanas, era
pocos años mas tarde, cuando le alcancé a ver, el ser mas
rico y poderoso de esa época y me recordó al anticristo,
escarpiándome el vello.
La dependencia de los seres humanos de esos artilugios, en
ese año 1999 es cosa sumamente extendida. Todas sus
gestiones económicas, todas sus comunicaciones, se apoyan
principalmente en estos alocados artefactos. Ese ser que
comía y bebía esas porquerías parece ser el amo de todos
estos artilugios y explota a toda la humanidad con
exorbitadas gabelas por su uso.
Pues esa semilla del mal parece que se manifestará en el
2000... y parece que ese sí puede ser el fin del mundo.
Claro que no de la humanidad, sino de esa forma tan extraña
de vida, donde cada día más se aleja de la realidad y vive
enclaustrado e idiotizado por tan alevosas máquinas esa
especie de eremita pusilánime que es el hombre de las
regiones feraces de ese siglo.
En esas épocas, a lo que mis visiones me alcanzaron a
vislumbrar, no habrá caballos ni mulos ni bueyes laborando
la tierra, los libros solo se tendrán en estanterías de
fastuoso decorado, las herramientas trabajaron como esclavas
de esos temibles y
luciferescos engendros que denominan ordenadores. Parece ser
que les dan órdenes también incluso a los humanos, de ahí su
nombre.
He visto a los hombres con la nariz contra esa ventana que
entraba en dormitorios y casas ajenas a través de un
indiscreto ojo. He visto hombres galanteando a la ventana a
supuestas mujeres que resultaban ser otros pilosos machos.
He visto vender de todo hasta la intimidad de los datos
personales en esa ventana. He visto babear ante mujeres
desnudas en esa fría irrealidad. He visto corromper la
realidad con citas e informes falsos que el papanatismo y la
falta de criterio de esos nuestros estúpidos descendientes
cada más cubierto de grasa el cuerpo y más macilento el
cerebro,aceptan a pies juntillas. He visto.... y me he
horrorizado.
Ese hombre del futuro ha perdido el contacto de la mano
ajena y lo cambia por un espejismo que creo llaman
virtualidad. Ese hombre del futuro es tan cruel, tan
egoista, tan cobarde, tan pusilánime como nosotros, 500
años para nada!! y encima ha perdido el coraje de vivir ya
que todo se lo dan hecho las máquinas.
Ese hombre pende cada día mas de un hilo, el de la corriente
que le da vida a su ordenador desde otro ordenador que le
distribuye la energía que circula por ese hilo.
Ese hombre que pende de otro hilo de otro artilugio que le
permite hablar y ver otras casas desde su ventana gélida.
Ese hombre que en su inmensa mayoría no sabe ni cultivar el
trigo, ni molerlo, ni hacer pan y casi ya ni comerlo.
Eccehomo.
Así que si esa semilla del mal que habita en los ordenadores
florece en el nacimiento del 2000 el hombre adiposo y exento
de criterio, puede quedar indefenso, desnudo, vulnarable,
porque todo lo ha dejado en manos de esas peligrosas
máquinas.
Pero claro, siempre hay algo bueno hasta en la injusticia.
En este caso de los reinos ricos respecto a las tierras
pobres, esos hombres pobres miserables, ajenos a esta
ordenadordependencia, que aún siembran a mano, aún muelen
con piedras, aún cuecen en el pan, aún se lo comen sin tirar
la miga o aunque se quede duro, esos hombres pueden ser la
esperanza del futuro.
En fin admirado amigo, que como siempre el hombre no usa sus
progresos industriales y tecnológicos para difundir la
esperanza, para extender la generosidad, para ampliar el
calor humano, sino para esquilmar a sus prójimos y ese
pequeño grupo de locos generosos y su afán por dar
protagonismo a la solidaridad, son aburridos, ahogados,
barridos sin contemplación alguna.
Esos otros cuervos negros en cuyo aliento se exhalan los
cuatro jinetes, esos que se apropian de todo y se extienden
como una mancha de aceite por todo lo que puede producir
egoistas beneficios, han transformado ese neutro avance, el
ordenador y otro adelanto con él concatenado, que permitía
la intercomunicación del hombre mas allá de cualquier
frontera política y barrera religiosa, que llamaban intenet,
en una infernal herramienta que solo sirve para expandir el
sucio y egoista negocio cobrando excesivos precios para
quitar de la faz de ese mundo a aquellos cuyo único deseo es
compartir sus bienes intelectuales, porque materiales no
tienen.
Quizá sea bueno que esa enfermedad de los ordenadores, que
llaman el efecto 2000 desbarate otra vez ese mundo de
insolidaridad y egoismo.
No sé quién dijo que el hombre es una vaca para el hombre.
Ese afán de ordeñar a nuestros hermanos me preocupa y para
eso no necesito visiones de futuro, lo veo con solo mirar a
la calle. Me ha dejado terriblemente afectado que pasados
500 años todo siga igual
Verá mi admirado prócer, aún a pesar de su sabroso sabor,
las patatas tienen un gran peligro al menos para mí. Le
rogaría hiciera un seguimiento de si a los otros a quien
envió para probar este manjar, han sufrido mis mismas
alucinaciones. De ser así, le imploraría tomara en
consideración la posibilidad de no difundir tan peligroso
producto.
Si no podemos evitar el mal que nos corroe la
conciencia, ese mal que hace que desde que bajamos de los
árboles seamos crueles y egoistas, al menos, no verlo. sobre
todo si el fin del mundo no nos va a pillar vivos.
Que se preocupen ellos, que diría otro hidalgo español de
pro.
-Miquele NOSTRALADAMUS-
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