Villanos.net El Villano
- el heraldo de Villagüeb -
Revolución Postal
Impuesto de conexión...
¡Pégalo en tu página!
Jom
Buscar
Suscripción
Trastero
Kiosco
Top
E-mail
Editorial
Opinión
Técnicas
¡L@ hicimos!
i-niciativas
Villagüeb
Navegando
CajónDeSastre

¡Nuevas tecnologías!

Mi muy admirado amigo:

El sistema postal que agradezco me hayas confiado, añorado compañero de pupitre de aquellos antiguos tiempos de la escuela, funciona correctamente, pero no puedo por menos que intentar conseguir que él nos suministre unos pingües beneficios muy superiores a los actuales. No veas en ello un intento de enriquecer mi bolso ni el de aquellos que me acompañan en la penosa y difícil tarea de atender este servicio postal de este nuestro pais, Timolandia.

El servicio es muy rápido y eficaz. Considérese que las mulas que efectuan el traslado entre villas, aun teniendo sus buenos quince años, mínimo, caminan con una velocidad más que razonable. Es un infundio que la adquisición de caballos jóvenes puede llegar a agilizar el servicio. Estas nuestras mulas conocen tan bien el camino y son tan queridas por todos que su cambio podría representar una revolución y además que es un pecado grave el intentar alcanzar velocidades sólo limitadas a los seres celestiales. Los humildes mortales fueron dotados de dos piernas para que conforme al divino mandamiento avancen a una discreta y moderada velocidad. El uso del "ferrocarrí", elemento diabólico e irracional, ajeno a la idiosincrasia humana, tentación pecaminosa, para el transporte del correo, tampoco puede ser una buena alternativa. Quizá circule a una mayor velocidad, a una obscena velocidad que puede producir abortos y enfermedades desconocidas, pero imagínese el problema que puede representar esa abusiva celeridad para los signos ortográficos y las cartas escritas en fina letra, ¿cuántos se perderán en esa loca carrera de esos monstruos satánicos negros y llenos de fuego, humo y suciedad? Esa estúpida crítica que circula por ahí en los ambientes subversivos, que se creen tan modernistas, de qué malo es la existencia de un monopolio para las postas, no tiene sentido alguno. Imagínate el caos que podría representar que cualquiera pudiera llevar las cartas, además en caballos o aun peor en ferrocarril, y a menor precio. La chusma pensaría que no hemos intentado mejorar nuestros sistemas de envíos, la plebe intentaría contratar con cualquier otro. Aquellos de nuestros amigos que nos suministran a un razonable precio los arneses, las sacas, las caballerizas, el pienso, perderían su negocio. Y nosotros..¿ qué sería de nosotros?

Yo abogo, eso sí, por reducir el número arrieros, muleros, jinetes, cuidadores de establos, reparadores de carros, fabricantes de sacas y bolsos existentes para reducir gastos, pero sin disminuir en modo alguno los reales que cobran los altos responsables. Esto nos permitiría recortar los elevados costes. El reducir el personal bajo, no incidirá en nuestro servicio, piénsese que nuestras queridas mulas conocen el camino, podrían ir solas, incluso comer solas... para que luego piensen estos insensatos que unos caballos nuevos amejoraría los servicios. Debo apostillar en la conveniencia de pagar adecuadamente, generosamente, a ese grupo de privilegiados dirigentes que forman mi equipo. Propongo para ellos el regalo de unos útiles, ingeniosos y elementales juguetes de caucho, redondos y con una encomiable capacidad de bote, conocidos  como pelotas, que les proporcionará unos agradables momentos de distracción en su manejo, haciendo de ellos, clase dirigente tan moral y digna, expertos manipuladores con sus elegantes pelotazos.

Es menester, en todo caso, el elevar los precios requeridos para formalizar los envíos. Eso sí que no admite discusión alguna. Esta es la gran ventaja de no admitir intrusos desconocedores de este trabajo. Podremos cobrar más sin que exista posibilidad alguna de rebelión o disputa. La verdad es que el pueblo llano se cree con derecho a objetar o a censurar. Pero por favor, ¿cómo seres tan inferiores podrán levantar no ya la voz, sino la mirada? Esforzándonos nosotros por llevar sus envíos, sus cartas, sus paquetes y ellos ingratos, injustos, groseros reclamando que lleguen rápidamente.

Y es que este aumento que propongo técnicamente no podría  ser así considerado. Esta idea que te propongo y que someto a tu siempre perspicaz ingenio consiste en cobrar por el tiempo que tenemos sus cartas o paquetes. Pienso que si sus envíos tardan no ya un día sino tres o cuatro, podríamos cobrarlos en justicia a tantos céntimos  el día. Y es que sería correctísimo... si cuidamos de sus fardos y escritos más tiempo, más debemos cobrar.

Y me surge aquí otra reflexión conveniente y de enjundia. Esa petición así mismo ridícula de aumentar el tamaño de las alforjas para que quepan más correos en las mulas me parece estúpida. Esas mulas no pueden llevar más peso dada su avanzada edad y además si se pierden algunos envíos podría ser considerado como catástrofe.

Me resulta asaz extraña y ciertamente desazonadora esa actitud tan tumultuosa y pecaminosa de algunos de los villanos que han decido constituir un grupo que supuestamente se definen como defensores de los derechos de los ciudadanos. Es intolerable que pidan una tarifa única mensual, plana llaman en su ignorancia, de 3000 céntimos para poder enviar todas las cartas y paquetes que deseen. ¿Dónde se ha visto tamaño atrevimiento? Definitivamente el pueblo se está sublevando vanamente e incurriendo en penosas actuaciones que en nada conducen a una adecuada forma de gobierno, donde nuestro cometido cada día es mas difícil.

Amable amigo, te deseo un feliz comienzo de año. 1900, año en que a pesar de los agoreros y siniestros profetas, nuestro servicio postal generará más beneficios y seguramente prestará un servicio acorde y suficiente.

Fdo: Crescenciano Villagorda.
Marqués del Pelotazo.

Escrito por Alf
Estas páginas se ven mejor con... ¡TARIFA PLANA! Hecho por villanos.net en Enero de 1900