¡QUE RESACA¡¡¡
Arturo miró el reloj. ¡¡Casi las dos de la tarde!! Posó los ojos
enrojecidos de nuevo en la esfera para cerciorarse. Tenía la
cabeza embotada tras la celebración de la noche vieja en la que
todos se excedieron en todo. Y es que la entrada al nuevo siglo y
al nuevo milenio -pues ¿no habían dicho que faltaba un año
todavía? - había derrumbado las barreras de comedimiento y
sensatez que han de estar presentes en cualquier celebración.
Como acordaron dejar los coches y regresar a casa en taxi, la
última excusa para dejar de libar se había desplomado y por eso
ahora tenía plomo puro en la cabeza.
Había quedado en llamar a Rosendo antes de la una, para planificar
el resto del día. Tambaleándose levantó el auricular del teléfono.
Una voz femenina repicó en sus oídos.
-Buenos días, dígame ¿con qué número quiere que le conecte?
-¿Cómo? ¿qué? ¿quién está ahí? ¿quién me habla?
- Soy la operadora telefónica y estoy aquí para conectarle al
número que ud. desée si está operativo.
- ¡Señorita! No quiero hacer una llamada a través de operadora,
quiero hacer una llamada automática. ¡¡AUTOMAAATICAAAAA !!!
- Lo siento señor pero ese servicio no funciona y ud. aún es
afortunado porque su teléfono aunque manualmente sigue operativo.
-Por favor! ¡¡POR FAVOR !! Mi cabeza no está para bromas y ya
pasó el día de los Inocentes.
- Lo sé, señor, el día de los Inocentes fue el pasado 28. ¿Sabe
usted qué día es hoy?
- Pues claro que lo sé señorita, claro que lo sé, acabo de
despertarme después de haber celebrado la noche vieja por lo
tanto estamos a 1 de enero del año 2000, lo que no sé es si
estamos en un nuevo siglo y en un nuevo milenio, es que soy de
letras ¿sabe?
-¿Y no le suena lo del Defecto 2000?
-¿Defecto 2000? ¿Que iban a dejar de funcionar todas las cosas?
- Xacto.
- Mire, amable señorita, mis neuronas no están para descifrar
charadas ¿me quiere explicar qué demonios está pasando?
-Fácil, la red de telefonía ha dejado de funcionar desde las cero
horas, cero minutos, cero segundos y un milisegundo.
- No puede ser, no puede ser, esto es de delirium tremens y a
tanto no he llegado ¿Me quiere decir, entonces, qué hace ud. ahí?
- Yo soy la solución parcial al desastre que ya se sabía iba a
ocurrir desde hace tiempo. Soy una de las cientos de miles de
operadoras que estamos trabajando el día de Año Nuevo, a
instancias del gobierno y de la única compañia de teléfonos del
país. Como veo que el personal debe estar aún durmiendo pues no
recibo peticiones de llamadas, le voy a hacer partícipe de todos
los antecedentes. Creo que ud. me conoce, soy la Puri, la que
vive en la plaza, al lado de la Iglesia.
- ¡ Claro, la Puri ! ¿cómo no voy a saber quién eres? ¿puedo
tutearte? Una de las chicas más guapas del pueblo....¿Y se puede
saber qué hace una chica tan linda como tú trabajando en un día
como éste?
- Le explico. Mi abuelita era la telefonista del pueblo allá por
los principios de 1900, cargo que ostentó hasta que implantaron
un servicio automático con lo que se quedó sin trabajo y sin
indennización -que entonces no había de eso. Como la
centralita
-que los técnicos que instalaron la nueva llamaban "cacharro",
quedó en casa, mi abuela que amaba su profesión la conservó
impecable y me transmitió su deseo de que yo hiciera lo mismo
cuando ella faltara.
- Bien pero ¿qué tiene eso que ver con el Defecto 2000 ?
- No sea impaciente, un momento, que se lo explico. Hace meses
vino un equipo de expertos a analizar la centralita automática y
desatendida que como sabe está al lado de casa. Creo que dijeron
que no pasaría lo del año 2000 y que para qué si el colapso iba a
ser general. Días después recibí la visita de un grupo de
técnicos americanos, que buscaban centrales sin ordenadores, ni
chips empotrados ni esas cosas de las que ellos han llenado el
mundo. Cómo llegaron a mi casa, no lo sé aunque por lo que les oí,
quizá habían desenterrado documentación antigua ya que miles de
compatriotas suyos se encontraban por todo el país, llamados por
el gobierno para establecer una red de comunicaciones alternativa
y de emergencia, de modo que revisaron la antigua centralita, sus
cables, todo, que como le dije estaba impecable y me hicieron ir
a Madrid una semana para darme un cursillo de operadora, con
todos los gastos pagados, claro y un contrato para trabajar los
primeros días del año hasta que los chips que se volvieron locos
volvieran a la cordura. Y aquí estoy.
- ¿Quiere decir que deberás atender a todas las llamadas que se
produzcan? En este pueblo debe haber por lo menos mil teléfonos
¿no?
- Casi, casi, novecientos y pico creo que son, por eso le dije al
principio que ud. era afortunado.
- ¿Afortunado? ¿yo? ¿por......?
- Sí, verá, esta centralita solo tiene 25 clavijas de conexión y
las voy asignando a medida que los clientes llaman. Ud. es el
número 14 que lo ha hecho y voy a escribir su nombre en la
etiqueta correspondiente para no liarme, porque ud. es Arturo,
¿no? Don Arturo el de la butique de moda. Creo haber reconocido
su voz.
- Pues si soy Don Arturo, para tí Arturo a secas. Pero ¿qué va a
pasar cuando la gente salga del sopor de la resaca y empiece a
llamar?
- De momento sólo podré atender a 25, ni uno más. Ya sé que la
solución no es perfecta ni una alternativa al normal
funcionamiento de las comunicaciones del siglo XXI, pero al menos
no estamos totalmente incomunicados.
- No sé, no sé, lo más probable es que alguna central eléctrica o
muchas hayan dejado de producir. Es posible que medio país tenga
restricciones eléctricas, que muchas líneas etén fuera de
servicio, y que si nosotros en este momento somos afortunados es
posible que nos corten la corriente para dársela a otros
temporalmente. Algo de eso leí. Porque esa centralita que operas
necesita corriente ¿no?
- Pues sí, poca, porque es pequeña, pero algo le hace falta, de
lo contrario no podríamos estar hablando ud. y yo.
- ¿Y cuando falte la corriente?
- Está previsto, me han instalado un
aparato que genera su propia
corriente, tiene una manivela que acciona una pequeña dinamo
situada en la base. De esa manera si hay un enfermo grave o se
produce cualquier catástrofe estaré conectada con Madrid.
- De todos modos y aunque no falte la corriente esto va a ser un
caos. Casi todas las actividades están ligadas al teléfono. Las
tiendas, los bancos, los médicos, los transportes, sin teléfono
quedarán paralizados, podríamos quedarnos incluso sin alimentos y
usted dice que dispone solo de 25 líneas. Pero las necesidades
son muchas más. ¿Qué solución hay?
- Bueno, tenemos un sistema de respaldo
- ¿Respaldo?
- Si, unos aparatos que los técnicos trajeron de fuera. A uno de
ellos le llamaban telex
o algo así. Las instrucciones son que
cuando todas las líneas estén ocupadas se puede usar aunque será
el cliente quien tendrá que manejarlo, ya que yo no podré
abandonar la centralita, pero no se preocupe que es fácil de
usar. Tiene como unas teclas de piano con las letras. Sólo hay
que pulsarlas para componer palabras.
- ¿Me quiere decir que estarás sola día y noche al frente de todo
el tinglado?.
- Pues sí. En Madrid nos explicaron que esta operación les iba a
costar mucho dinero lo que sumado a la mengua de ingresos al
disminuir las llamadas no permitía contratar a más personal. De
todos modos he instalado una cama plegable en el saloncito donde
está la consola, por si acaso.
- Pues me parece que no vas a poder dormir en unos días, la gente
hará cola para comunicarse.
- No había pensado yo en eso ni me lo dijeron en Madrid, el
contrato habla de dedicación exclusiva las 24 horas del día
mientras dure la emergencia, de modo que por ahí me han pillao.
No sé si podré reclamar algo.
- Mal lo tienes con esos patrones y más si has firmado el
contrato y es que no creo que puedas atender la demanda ni
trabajando las 24 horas.
- Visto así parece que tiene ud. razón y lo malo es que no sé si
podré emplear un tercer aparato que instalaron.
- ¿Un tercer aparato?
- Sí, transmisor Morse
creo que se llama. Me explicaron que era
de lo más moderno en su tiempo ya que puede transmitir y recibir
simultáneamente, lo que reducía el tiempo al 50 %. Lo malo es que
en la semana que estuve en Madrid no me dio tiempo de aprender el
código que son puntos y rayas que representan las letras. Dicen
que con años de práctica se puede llegar a alcanzar cierta
velocidad de transmisión pero si tengo que ir mirando las letras
una a una y teclear el código no sé las horas que tardaría en
enviar una frase. Además que no podré abandonar la centralita. De
todos modos y por precaución me sé de memoria la señal de socorro
que es punto punto punto pausa raya raya raya pausa punto punto
punto o sea SOS. Este aparato tiene una ventaja adicional y es
que dispone de unas baterías que le hacen independiente del
fluido eléctrico aunque como le digo, no sé, no sé....
- ¡Qué desastre! ¿Y en todas partes están en la misma situación?
- Pues claro, en España sí, más o menos, aunque claro en Madrid
habilitaron una sala muy grande
y con muchas operadoras, supongo
que en las grandes ciudades se habrán volcado con mucha tecnología
y hay que tener presente que aunque las comunicaciones no van a ser
como antes al menos la administración y la empresa han pensado hasta
en el último detalle para que no estemos aislados ni en caso de la
mayor de las catástrofes.
- No me diga que le han proporcionado más aparatitos.
- Pues sí, ciertamente y uno de ellos es autónomo, no necesita energía
eléctrica, no tiene cables, ni botones ni, por supuesto chips. La
única pega es que hace falta que haya sol para utilizarlo.
- No me digas que te han regalado un espejito.......
- Heliógrafo Arturo, heliógrafo,
y subiéndose al cerro del Castillo podemos estar en contacto con cuatro
pueblos vecinos. Ya hicimos las
pruebas correspondientes. Claro que depender de la luz del sol para
usarlo es un inconveniente y nos condenaría al aislamiento durante las
noches y los días nublados. Explicaron que las probabilidades son pocas
porque confían plenamente en los aparatos que he mencionado antes pero
aún así ¡¡hay que ver cómo esos técnicos piensan en todo !! Claro para
eso han estudiado carreras difíciles y tienen buenos puestos de modo
que tenemos otro sistema de respaldo. ¿Adivina cuál es?
- Pues no, como no sean señales de humo.... pero claro, de noche.....
- Claro se pensó también en eso y hasta se hizo un código de señales
pero como no aportaba nada nuevo al heliógrafo, se descartó. Como no
lo adivina, se lo diré yo. Me han traido unas
palomas mensajeras y como
el desván de la casa estaba vacío ahi las tengo tan ricamente. Si mi
auricular fuesa más sensible ud. las escucharía como yo, porque están
arrullando. Se saben de memoria el camino a Madrid y pueden volar de
día y de noche, con buen y mal tiempo. La solución definitva, dijeron.
- Puri, la resaca se me ha pasado, pero me siento como un marciano. No
sé si todo es fruto de una pesadilla y aunque me pellizco no estoy seguro
de que sea verdad lo que he oído.
- Que sí Arturo, que sí. Anda, ¿por qué no sales a dar una vuelta, vienes a
casa y te lo enseño todo? de todas maneras a quien ibas a llamar no le
va a funcionar el teléfono.....¡Ah! y de paso echamos unas migas de pan
a las palomas........
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