En un país en que la clase política con los socios de gobierno a
la cabeza impiden una y otra vez el desarrollo y la
universalización de Internet, sorprende esta i-niciativa del
Ministerio de Hacienda -cual oasis en el desierto- de la que lo
mejor que se puede decir es que ¡ funciona !
Cuando se empezó a anunciar que este año la declaración del
impuesto de la renta se podría efectuar a través de Internet, la
verdad es que sonaba raro y muchos desconfiábamos. No estamos
acostumbrados a que estas cosas que ya deberían ser habituales se
lleven a la práctica en el país de Aurelio.
Curiosamente cuando se presentó definitivamente, lo que nos
retrajo a muchos internautas fue la necesidad de una presencia
física para acreditar la identidad. Al fin y al cabo, si íbamos a
sustituir la cola del banco por la de la agencia ¿qué ganábamos?
Así que yo fui uno de los que abandonaron la idea.
Sin embargo al cabo de un tiempo, leí la noticia de que a las
declaraciones negativas que se estaban tramitando por este sistema
se les estaba ingresando el dinero en el banco en el plazo medio
de una semana. Por lo que la cosa tomó un interés repentino ;)
Procedí a enterarme bien del asunto. Pasé por la página de la
Agencia Tributaria en http://www.aeat.es
donde la verdad es que di
unas cuantas vueltas hasta llegar a la información que buscaba. Si
bien el diseño de dichas páginas está más o menos aceptable, la
navegación resulta compleja para buscar algo. Es fácil encontrar
información aunque a veces no es exactamente la que buscas y de
repente te encuentras con que estás en una página hecha con marcos
y que en uno de ellos ha aparecido otra página hecha a su vez con
marcos lo que empieza a ser mareante.
Sobre todo, lo más difícil es encontrar el punto de partida
para presentar realmente la declaración pues está en realidad en
http://www.aeat.es/autoserv.htm donde
se debe seleccionar la
opción "IRPF 98".
Bueno, me puse manos a la obra y lo primero que hay que hacer es
solicitar un certificado de usuario a la Fábrica Nacional de
Moneda y Timbre. Las limitaciones son que esto se debe realizar
desde el ordenador en el que se va a presentar la declaración y
que este debe disponer de un navegador Netscape 4.06 o superior
sobre un sistema operativo de 32 bits.
Estos pasos sí que están bien indicados una vez que has
localizado la página de información en el sitio de la Agencia
Tributaria.
Una vez finalizado dicha solicitud, se te asigna un código de
solicitud con el que te debes presentar en una oficina de la AT
para acreditar tu identidad. No todas las oficinas sirven para
este proceso, pero en la página de información se puede obtener
una lista de las mismas.
Como de costumbre, éstas se limitan a las grandes ciudades
dejando a un lado el entorno rural que tanto podría llegar a
beneficiarse del uso de Internet si los de siempre no se limitasen
a pensar en cable, adsl,...
Una mañana me presenté en una de dichas oficinas en la capital del
reino dispuesto a "tragarme" la consabida cola. Pero ante mi
sorpresa, apenas esperé cinco minutos. Entregué mi documentación y
el código que se me dio al solicitar el certificado y acto seguido
tenía un papel para firmar como solicitante de acreditación.
Antes de firmarlo observé que se me había rellenado por la
funcionaria de la ventanilla y que no aparecía mi dirección de
correo electrónico. Lo hice saber y me contestó que como no lo
había pedido... El caso es que no me habían preguntado nada. Yo
llegué y dije "quiero acreditarme para hacer la renta por
internet" y me extendieron la hoja para firmar.
El asunto era que según decía en la página, si consignabas tu
dirección de correo, se te avisaría de cuándo estaba listo tu
certificado y en caso contrario deberías esperar 48 horas. Pero
esta vez la funcionaria sabía más que la página porque me dijo que
de todas formas iba a tener que esperar esas 48 horas como así
fue.
En realidad estuvo un poco antes pero desde luego, nunca
recibí esa comunicación por correo.
Lo dicho, al día siguiente ya estaba mi certificado listo.
siguiendo las páginas de información pude comprobarlo y ya sólo
quedaba hacer números. Una de las condiciones es que la
declaración debe realizarse con el programa PADRE, el cuál también
estaba accesible desde Internet, pero no están las conexiones ni
las tarifas telefónicas como para descargar cosas "que pasan del
mega". Así que "me lo pasaron", como a casi todos.
Una de las cosas que más he agradecido es no tener que pasar "al
papel" los resultados obtenidos con el programa. Este año la
versión Windows ya permitía imprimir desde cualquier impresora,
pero dicha versión no cabe precisamente en un disquete y la única
impresora que sigue permitiendo la versión MS-DOS no es
precisamente de las que suele haber en casa.
Esta vez, hay una opción nueva para generar un fichero que será
enviado a través de internet. Curiosamente esta opción comparte
menú con las opciones de impresión y el fichero que genera es un
ASCII que luego será requerido en el proceso final.
A continuación me conecté y empezó otro breve diálogo en el que
después de "presentar" mi certificado de seguridad, accedí a un
menú con varias opciones entre las que estaba la de presentar la
declaración y se indicaba que ya lo habían hecho 16000 personas.
Hoy, una semana después y cuando quedan unos días para finalizar
el plazo, la cifra se acerca a los 20000 y es de esperar que se
supere esta cifra.
Una vez ahí, se me pidió que indicase la ruta hasta el fichero
que había generado el programa PADRE y posteriormente apareció una
pantalla en la que se veían mis datos de la misma forma que en los
impresos que hasta ahora rellenábamos, indicando que la
presentación había sido correcta.
En ese momento, imagino que para que no me olvidase de en que
país estaba, la conexión se cortó. Dando
gracias a San Aurelio por que no me hubiera ocurrido en mitad del
proceso que nunca se sabe qué consecuencias podría
tener, me apresuré a pagar -digo a conectar- de nuevo para
por lo menos poder imprimir la página con los resultados.
Hay que destacar que esto era un domingo por la tarde, y que
como curiosamente se anuncia en la página principal de la Agencia
Tributaria "Como novedad, este año se puede presentar por internet
también en sábados y domingos". Parece que ya se han decidido a no
apagar los ordenadores cuando se van a casa ;)
Esto era el día 19/6/1999, domingo. Ahora sólo falta esperar. En el menú antes mencionado hay una
opción para comprobar el estado de la solicitud.
- Apenas unos instantes después de finalizar, la opción en
cuestión no sabía nada de la existencia de mi declaración ;)
- Al día siguiente ya me apareció un mensaje diciendo que
"Efectuados los controles formales, su declaración es
provisionalmente correcta. Se ha iniciado la tramitación de la
devolución".
- Una semana y un día después (lunes, 28) me
dice que mi devolución "ha sido emitida.con fecha
25/6/1999 y el día 1/7/1999 tengo el ingreso hecho en el
banco. ¡Todo un record! :)
Para acabar, la reflexión sería que se trata de una muy buena
iniciativa que en su primera experiencia ha resultado más que
satisfactoria. Hay que destacar no sólo la idea sino la
profesionalidad con la que se ha llevado a cabo y que ha permitido
un gran avance de manera sencilla.
Es posible por lo que se comenta que el certificado obtenido
pueda ser utilizado para otras "ventanillas virtuales" de la
administración y lo cierto es que hace mucha falta. En nuestro
país hay determinados asuntos burocráticos para los que debes
perder en el mejor de los casos una mañana, soportar grandes colas
y a veces coordinar con otros que requieren otro tanto.
Si normalmente denunciamos la actitud negligente del gobierno
en el desarrollo de Internet, en este caso hay que aplaudir. Y a
cada cuál lo suyo. Nuestra enhorabuena al Ministerio de Hacienda,
¿Oído Sr. Ministro de "Fomento"?