A un panal de rica miel dos mil moscas acudieron.... el resto es de todos conocido.
Pues el panal parece ser la oferta de algunas operadoras, -en breve de todas -
de poner al alcance de los sufridos y siempre insatisfechos internautas
conexión gratis a internet convirtiéndose en ISPs y
probablemente desplazando a los existentes.
Aunque algo se barruntaba, lo que ha sorprendido es la rapidez con que la
medida ha sido adoptada por las operadoras ofertantes. Esto evidencia que
la idea venía de antiguo y que toda la infraestructura tanto material como de
implementación de programas estaba lista. Aunque se dice que quien pega
primero pega dos veces, parece que en este caso las acciones han sido casi
simultáneas por parte de quienes estaban en condiciones de hacerlo y
los que aún no tienen la infraestructura a punto se han apresurado a prometer
eso y más.
Como moscas precavidas y veteranas nos acercamos al panal para observarlo de
cerca sin dejarnos atrapar por las patitas. No hizo falta, la anunciada
miel no era sino un señuelo agrio y repelente por lo que se esfumaba la
posibilidad de quedar presas en él.
De la experiencia hemos sacado varias conclusiones, unas
técnicas, sobre comportamiento tanto a la hora de acceder al
servicio como en las conexiones posteriores, otras
filosóficas, especulando sobre los cómos y por
qués y por fin otras sociológicas, que nos permiten
estudiar las reacciones de los usuarios así como las de las
operadoras.
Para empezar por el principio - first things first - el primer
intento realizado fue al servidor de canal21. Rellenamos los
formularios solicitados y hasta ahora. Según los cotilleos
tardan unos días en comunicar que puedes acceder a los
servicios.
A continuación le tocó el turno a teleline. En un
santiamén rellenamos los formularios y acto seguido, en la
misma sesión, nos confirman la identidad y contraseña
así como nos prporcionan los datos para realizar la
conexión inmediata, o sea DNS, nombre de usuario, y las
directivas para configurar el correo.
A renglón seguido nos conectamos quedando asombrados por la
rapidez con que se negocian los protocolos y entramos en red.
Visitamos varias páginas, sobrecogidos por la velocidad
adquirida que obligaba al modem a parpadear sin descanso y al tope de
sus posibilidades. Hay que señalar que era un sábado
por la mañana, pero relatamos lo que ocurrió, al
César lo que es del César. Tiempo habrá de
describir posteriores experiencias.
Del espacio web anunciado no encontramos referencia alguna aunque
posteriormente y vía teléfono nos confirmaran que ese
servicio sería ofrecido con posterioridad.
Por fin le tocó el turno a alehop. Aquí se complican un
poco las cosas aunque no demasiado. Se ofrecen las posibilidades de
conectarse automática o manualmente, ésta mediante el
envío del sofware en un cd-rom de modo que elegimos la primera
para lo que previamente hay que descargar un plug-in del mismo
servidor. Esta operación que no debería presentar
especial dificultad por no ser un fichero demasiado extenso se
convierte en un calvario al ver cómo los bits van entrando uno
a uno o a lo sumo a docenas -la conexión se hacía a
través de info+ - A punto estuvimos de desconectar e
intenatarlo de nuevo en otra ocasión, pero pudo la curiosidad
y en cierto modo las dosis de paciencia adquiridas en nuestra lucha
diaria contra info+ al mismo tiempo que vigilábamos de reojo
el tiempo transcurrido de conexión.
Por fin el soft quedo instalado en el disco duro y de ahí
pasamos a realizar la primera conexión por el nodo
determinado.En nada se parecía la nueva conexión a la
cansina anterior y el módem volaba por el cyberespacio. Claro,
justificamos, como ésto no va por infovía ....
Aquí ni el correo ni el espacio web prometido estaba
aún disponible.
Una de las preguntas que nos hacemos todos, es ¿cómo es
posible que un producto que están vendiendo a los usuarios de
otra rama del mismo servicio, se ofrezca gratuitamente el resto de
los ciudadanos? Aquí hay tema para la especulación,
pero eso lo dejaríamos para otro artículo.
Para salvar la cara Teleline restringía la duración de
la oferta a seis meses de prueba, práctica ofrecida por otros
ISPs aunque no de la misma duración y se supone que es para
demostrar la bondad del servicio y en caso de estar conforme pasar a
ser usuario registrado. Pero he aquí que Alehop en el contrato
que se descarga del servidor, anuncia que su duración es de
"seis meses prorrogables" renovándose de forma tácita,
a no ser que una parte decida rescindirlo. A renglón seguido
Teleline, en una especie de apéndice anuncia que su oferta se
amplía a tiempo indefinido.
Otra manera de establecer diferencias entre los usuarios "de pago" y el resto, son los
servicios que se ofrecen a unos y a otros como son distintas velocidades, número de
buzones y espacio para páginas web. En el caso concreto de teleline por 16.700 pta. se
puede disponer de 5 buzones y 10 Mb de espacio web, y por 23.900 pta. se recibe un modem
US robotics de 56 kb además de lo anterior.
En el caso de Alehop, las restricciones son las siguientes:
- Newsgroups no moderados del propio servidor.
- Newsgroups de otros servidores.
- Chats.
- Listas de distribución.
- Cuentas FTP y Telnet.
Además establece que este servicio se financia con publicidad
y que negarse a recibirla "hará inviable la prestación
del servicio".
La experiencia posterior basada en múltiples conexiones a
través de ambas operadoras, no ha podido ser más
frustante y adolece de las mismas carencias de la red en general.
Aunque en algun momento la velocidad de tranferencia puede ser
aceptable, solo dura segundos o como máximo algun minuto para
caer en el parón total. Si con este servicio quieren atraer
clientes me parece que lo están haciendo muy mal, no hay nada
más frustrante que contemplar al módem quieto, sin un
solo parpadeo. Si lo que quieren es que el personal use las
líneas telefónicas que es donde está el negocio,
tal vez lo consigan, por lo menos al principio, hasta que la gente se
desencante y desconecte el PC para no caer presa de los nervios.
Ese triunfalismo de proclamar a los cuatro vientos que la
conexión a internet es gratis en España, gracias a
ellos, es un caramelo envenenado, cuyo envoltorio es muy atractivo,
siendo el contenido totalmente decepcionante.
Mientras miro atónito el monitor del sistema que me dice bytes
recibidos = 0, tengo la sensación de que me han regalado un
coche renqueante, al que hay que empujar porque le falta
batería, al que no le cierran las puertas, al que se le
pinchan las ruedas cada pocos kilómetros, con la
particularidad de que tengo que comprar la gasolina al mismo que me
"regaló" el vehículo y a mil pta. el litro.
Esto no es lo que queremos los que usamos la red para trabajar,
informarnos, buscar documentación, etc. Parece que no nos oyen
o si lo hacen pasan olímpicamente de las verdaderas
necesidades de los internautas. De nada sirve que haya una
comisión en el Senado, vanas son las declaraciones de los
políticos muy dados últimamente a parecer como adalides
de la implantación de internet en España, inoperantes
son las disposiciones administrativas aunque éstas aparezcan
en el BOE, frustrante la constatación de que todo sigue igual
a pesar de las huelgas, de las protestas, de los contactos de
asociaciones con politicastros que van de progres y de modernos.
Lo que pedimos no nos lo dan y nos regalan lo que no pedimos ¿puede
haber algo más paradójico?
Señores de las Operadoras, políticos en general, dejen
de hacer el simio, métanse en la cabeza que por este camino
España va a seguir estando a la cola del mundo civilizado, que
cada día que pasa nos estamos retrasando y que tomamos buena
nota de quiénes son los culpables de este desaguisado para
pasarles factura a su debido tiempo.
Queremos una tarifa plana o algo similar que no cree
discriminación entre conectados y desconectados en
función de sus posibilidades económicas. Queremos que
internet funcione en todos los sentidos con la calidad que es
exigible y que su uso produzca placer y no desesperación.
Queremos que inviertan en infraestructuras y dejen de gastar fortunas
en anuncios infames. Queremos que los resultados se aprecien en la
realidad y no sólo en los papeles ni en las declaraciones
triunfalistas de jerifaltes varios.
Seguramente ante las ofertas a que nos referimos, miles,
centenares de miles o millones de nuevos internautas van a
engrosar sus arcas con el nuevo gasto telefónico, reflejado
en las próximas facturas, pero por favor, que no lo
presenten como si estuviesen haciendo un gran obra en pro del
país, porque no cuela.
Comenzamos por el mal camino y nos hacen seguir por él aunque
caigan chuzos de punta. No es para aplaudir, no.