Querid@ amig@ villan@: mientras dormías, los Reyes Magos Villanos te han dejado esto en tu buzón de correo (porque estabas durmiendo ¿verdad?). Se trata de los cuentos presentados al I Concurso Villano de Cuentos de Navidad. Trabajos que lectores como tú han escrito para que pases un buen rato a la vez que aprendes, recuerdas o simplemente disfrutas un poco más de Internet y que pronto podrás ver también en "formato biblioteca villana" como prometimos. Esa es la razón por la que este envio nos ha salido mayor en "kás" que lo habitual, pero creemos que la calidad de los cuentos lo merece. Así además, puedes alargar un poquito más las navidades mientras la cruda realidad vuelve a nuestras vidas en forma de caza de brujas contra los informáticos por el presunto "NO-Efecto 2000". Pero de eso hablaremos en otro envío... muy pronto. Ah, los ganadores, o sea los participantes, recibiran un sencillo detalle villano en sus domicilios... :) ________________________________________________________________ El Villano - el heraldo de Villagüeb - Especial Concurso de Cuentos de Navidad ________________________________________________________________ --------------------------------- Queridos Reyes magos (dos puntos) --------------------------------- [El ilusionado internauta ha vuelto a escribir su carta a los Reyes Magos, pero ¿pueden los Reyes Magos más que los intereses políticos y comerciales?] Ver imagen: ________________________________________________________________ L O S C U E N T O S ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "De Ilusión también se vive" Queridos Reyes magos (dos puntos) Autora: Patri ¿Cómo estáis? Deseo que bien. Espero que no se os hayan congelado de nuevo las líneas, como el año pasado, y podáis seguir conectados a la Red. Y vuestra RDSI, ¿cómo se encuentra? , saludadla de mi parte. Sé que ésta que os escribo sólo será una cualquiera de los millones de cartas que recibáis esta Navidad, cartas con nobles (y no tan nobles) deseos, esperanzas e ilusiones: que se acabe el hambre, la guerra, las enfermedades, ... yo también os pido todo eso, Majestades, pero me haríais muy feliz si escuchaseis otros de mis ruegos. Este año, necesito más que nunca, que me recompenséis a mí y a todos los nuevos amigos que he conocido gracias a Internet. Necesitamos vuestra ayuda, y estoy segura de que no nos defraudaréis. Como sabéis, aún no contamos con la bendición de la tarifa plana, esto clama al cielo, pero no hay manera. Nos quieren engañar, y algunos se dejan, hasta nos ofertan bonos y otras trampillas, pero nuestra meta, nuestro más profundo deseo, nuestra querida y amada tarifa plana no llega nunca. Ojalá queráis premiarnos este año con su concesión, nuestra dicha sería inmensa. No es una protesta gratuita, Majestades, yo misma estoy a punto de ser víctima de una crisis familiar. Debéis comprenderlo., mi familia no es adinerada, los compañeros de clase no me dejan sitio en el aula de la facultad, chatean, ligan y yo sólo puedo navegar en casa. Después de semanas, cuando uno ya se ha olvidado de las imprudencias (horas puntas y horas, horas y horas...), llega a casa ese papelajo con un numerito que puede alzanzar hasta el doble de lo que antes era normal. Y claro, yo ya no sé qué prometer o qué cara poner, pero no puedo abandonar a todas las personas y sitios maravillosos que he conocido. Y, menos aún, puedo olvidar una paginita modesta sin java y con un número de visitas medio. Es mi niña, la quiero, la cuido, la limpio, la adorno, ¡es tan adorable!, ¿cómo abandonarla ahora, después de haber disfrutado tanto de su compañía? Y por otro lado, la velocidad. Ni siquiera se puede decir eso de lento pero seguro, desde luego, lento, sí, lo de seguro ya es otra cosa.... Es desesperante, triste, penoso... no se nos puede hacer esto, somos personas, tenemos ojos, espalda, familia, trabajo, estudios... y todo sufre, ¡y a veces, incluso a la vez!. Hacemos lo que podemos, creedme, tenemos hasta cuatro y cinco cuentas, y las turnamos, en función de nuestras necesidades en cada momento, pero a menudo, ni con esas. Sería fantástico que vuestras majestades nos regalaran este año una línea ágil, rápida y fiable en la que no tuviéramos que rompernos los cuernos para entrar a un sitio web o que nos permitiera dormir tranquilos sabiendo que el mensaje enviado llegó a buen puerto. Pero imaginaos ahora, uno comienza a peinar canas esperando que el navegador indique listo, ejecutado o terminado (y eso cuando no es el sitio el que ejecuta al navegador, que haberlos, haylos), o se pasa semanas sin escribir a alguien !porque piensa que éste no le ha respondido. Hay otras cosillas, pero pueden dejarlas para más adelante, si las consideran de menor importancia. Y es que Internet es masculino, y una se siente un poco sola... No puedo decir que no haya mujeres pululando por la Red, pero, Majestades, ruborizan a cualquiera, y a mí me parecen todas (bueno, seamos sinceros, casi todas) muy lindas, pero desde jovencita me gustaron los chicos, no lo puedo remediar. Y los webmasters, los tertulianos, son mayoría hombres, son todos muy amables, muy simpáticos y muy halagadores, pero sería bueno que el rosa pastel manchara al azul marino. Sólo os pido un toque mágico en las cabezitas de mis compañeras para que se animen a surcar los mares y descubrir nuevas rutas fuera de las ya conocidas. También me gustaría que sus Majestades se pasaran por la cena de Reyes de aquéllos que mandan mensajes que hacen daño a nuestros discos duros o cambian el aspecto de nuestras queridas páginas, y les hicieran entrar en razón. ¿Es mucho, Majestades? Es difícil, lo sé, pero es necesario, y el camino a lo valioso, a lo importante, no es ni fácil ni corto. Ustedes que lo podéis todo, plantad una semilla de curiosidad e interés en todos aquéllos que aún no conocen la Red; y sembrad en las mentes de quienes entorpecen nuestra evolución, el brote del sentido común y el respeto a los semejantes. Como concluyen los escritos que algún día espero firmar en un número suficiente para pagar los recibos de teléfono: Es de Justicia. Antes de despedirme, un último favor: la noche del 5 de enero, cuando todas las personas que a continuación enumero, duerman plácidamente, dejad en sus zapatillas o calcetines una pequeña bolsa virtual y guardad en ella amor, suerte, una línea RDSI y un beso enorme. Y si veis que os sobra un poco de todo y os faltan bolsas, esparcid los restos desde vuestros camellos en el viaje de vuelta. Gracias, yo y la humanidad os lo agradecemos. Buena noche y mejor travesía. A todos los internautas del mundo, reales y potenciales, por promover y hacer crecer cada día la Red. A los Villanos, por su ayuda, su originalidad y su buen humor. Y en ellos, especialmente a Romulus, por facilitarme un sencillo manual de html, gracias al cual me animé a mejorar el diseño de mi web. A mi familia, por soportar mi pesadez y por pagar los recibos de teléfono. A mi novio, por ser como es y por iniciarme en este mundillo. A Silvia M. y Gloria, por sufrirme en clase y dejarse introducir por mí en la Red. A Carles, J. José y Carlos, por sus ánimos, su colaboración y su ayuda. A Paula y Silvia, por ser el rosa pastel virtual más atento y enriquecedor. Escrito por Patri pms@airtel.net ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "Walt D-IRC-sney" al cuento más iRCnocente Los 3 IRC y la gran fiera Autor dskill-José J. Diego Erase que se era, en un mundo maravilloso en que existían tres pequeños personajillos, los cuales aún siendo hermanos vivían en lugares muy distanciados, por lo que no podían verse muy a menudo. Pero no les importaba porque habían ingeniado una forma de encontrarse sin tener que salir de sus casas, se contaban historias, se solucionaban problemas, en fin a pesar de la distancia se encontraban muy unidos. Cada uno de ellos tenía un forma dístinta de comunicarse con sus dos hermanos, asi el hermano IRC1, que era el mayor, había optado por una forma no muy buena ya que no podía permitirse una mejor. El hermano IRC2 había optado por una mejor, seguia siendo mala pero podía permitirse ese lujo, ya que donde vívía estaba accesible, y por fín llegamos al hermano IRC3, este hermano era el más pequeño, pero el más inteligente, por lo que había optado por vivr en un lugar en el que se podía permitir una forma mejor que la de sus hermanos, y debido a la fecha que se avecinaba, tenían que hablar algo más porque tenían que preparar la fiesta, en la cual se reunirían a pasar la navidad en familia. En fin, vivian felices y tranquilos. Hasta que un día llegó un vecino a casa del hermano IRC1, al que le exigía mucho por unos pocos minutos de alegría al día, el hermano IRC1 trató de luchar contra este abuso solo, y claro la gran fiera venció. Entonces IRC1 corrió a casa de su hermano IRC2, y le explicó lo que le había sucedido.Este se asustó y se preocupó mucho ya que él había hablado más que su hermano IRC1, entonces llegó la gran fiera y le exigió mucho más que a su hermano, por lo que trató de hacerle frente pero al hacerlo sólo también perdió. Entonces los hermanos IRC1 e IRC2 partieron a toda prisa a casa de su hermano IRC3, para avisarle y que tomara precauciones, pero IRC3 ya había previsto esta situación y tranquilizó a sus hermanos diciéndoles que eso a él no le pasaría, aunque hubiese hablado más que sus dos hermanos juntos. En aquel momento apareció la fiera que al llegar le exigia más que a sus dos hermanos, entonces éste, les plantó cara y le dijo que eso era un abuso y que de ninguna de las maneras lo consentiría, porque él había sido previsor y había hecho sus charlas por el camino plano. Entonces la fiera luchó con ellos, pero acabó perdiendo, porque ahora el hermano IRC3 no estaba sólo, sino que contaba con IRC2 e IRC1, pero además contaban con IRC4, IRC5, IRC6, IRC-milmillones, los cuales al unirse vencieron sin dificultad a la gran fiera, y desde entonces todos los hermanos podian comunicarse siempre que quisieran de la mejor forma posible. Entonces los tres hermanos decidieron invitar a todos sus vecinos a su fiesta y donde no cabía 100 hicieron hueco para todos ellos, a partir de entonces ya no eran sólo tres en la familia sino que se convirtieron en milmillones y tres que desde entonces celebraban ya todos juntos la navidad como la gran familia unida para siempre, no sabiendo nunca náda más de la gran fiera. Escrito por dskill-José J. Diego dskill@teleline.es ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "Puerque" Sí ¡Una historia de cerdos en Navidad! Autor Agustín Jiménez. Escribir en plena Navidad una historia sobre cerdos (pig?) puede ser ofensivo para algunos o como mínimo inadecuado para muchos. Pero los hechos que en las últimas fechas están ocurriendo y que el resto de la humanidad no parece percibir me obliga a aprovechar estas líneas para denunciar determinadas cochinadas que están ocurriendo casi imperceptiblemente en las últimas centurias (solo las mentes mas inquietas o los olfatos mas finos parecen percatarse del progresivo despertar y apretar de la piara). A continuación una serie de hechos que avalan mi postura: Me pongo de pie Cuando los cerdos se ponen de pie, confabulan, se asocian maliciosamente y confabulan; lo llevan en la sangre, es su propio instinto el que les lleva a ello. Lo fácil para ellos es asociarse y confabular, lo que no tienen tan fácil es el ponerse de pie y sobre todo mantenerse erguidos como si de otras especies bípedas se tratara. Pero ¿qué pueden hacer los pobres? Me vuelvo a sentar Cerdo Sentado fue un indio cobarde que no pasó a la historia porque Toro, su primo, le robo el protagonismo como a toda su desgraciada generación. Entre 1977 y 1979, en dos 2 años, los blancos mataron 2.700.000 búfalos, los indios 300.000, otros murieron de pura pena, como resultado desapareció de la faz de la tierra el búfalo y sobrevivieron los blancos y las fotos de los primos Sentado, sentados y con una cara de mosqueo propia de un indio antes del viajar a Santiago para ganar el Jubileo. Esta observación no es puramente de cerdos, ni viene al cuento salvo que sirve de introducción al tema: Hay cambio climático, hay basura por doquier. ¡Menos lobos!. O lo que es casi lo mismo ¡Mas cerdos!. Agujeros negros Cuesta trabajo aceptar que un handicap 8 no es un problema para un cerdo que aduce poseerlo, es simplemente el título que le adjudica la capacidad habitual de meter las bolitas en los agujeritos con menos golpes que otros cuando en el campo dedica su tiempo al Golf en lugar de osar y retozar como otros cerdos menos evolucionados. Puerco genoma Apenas se ha terminado de descifrar completamente el genoma de la mosca drosophila y ya están los cerdos, erre que erre, pidiendo su porción de la tarta de la investigación cromosómica. Aducen que su genoma es importante ya que pueden llegar a ser donantes universales con breves modificaciones (Los mas poéticos opinan que sus tocinos poseen distintos aromas en función de su genotipo lo que aconseja su prioritario estudio y desarrollo transgénico, mierda cochina, la realidad de sus motivaciones, nadie la sospecha). Pabellones auriculares Los cerdos poseen gustos especiales y contrapuestos a los humanos, por ejemplo si un humano normal come cerdo, lo habitual es que prefiera comerse las patas, el solomillo, el lomo y así, hasta un largo etc, donde los apéndices auriculares o nasales están en los últimos lugares de predilección aunque no libres de ello, pues siempre se ha dicho que del cerdo se come todo y que todo es cuestión de gustos. Pero en cambio cuando los cerdos comen humano prefieren empezar por las orejas. ¿Por qué tendrán esa curiosa afinidad? ¿Añoran el don de la audición humana? ¿Acaso envidian la especial capacidad del oído humano para la música?. Quizás nunca tendremos la respuesta, pero hay demasiados desorejados por ahí como para que la coincidencia sea fortuita. Vinieron de Sevilla Por favor, camarero, tráiganos langostinos hasta que nos pongamos guarros. ¿Que qué es ponerse guarro? Mire, mire como me embadurno mi forrado abdomen con mayonesa. Esto es ponerse guarro. Aunque sólo es el empezar, después llegarán las Coles y las pelas de Bruselas y entonces vera realmente lo que es ponerse guarro. ¿Y perdieron la silla? Cuenta la leyenda que los cerdos añoran la mierda, en su más clara y profunda acepción. Por ello, cuando llegó la democracia y con ella se incrementaron levemente los hábitos de higiene, los cerdos tuvieron serios problemas de adaptación a la nueva situación. Unos se manifestaron vanamente en contra y fenecieron en el intento, otros se metamorfosearon en mariposas y con un batir de alas migraron hacia posiciones más ventajosas donde poder nadar y guardar la ropa sucia. Por cierto, ¿Perdieron la silla?. No, inocente lector, los cerdos jamás pierden las sillas, vengan o vallan cual Aves a Sevilla. Asalto a la Web Estimado e impecable estudioso de los CGI, tengo el propósito de crear un sitio, mejor dicho un portal o pesebre donde poder dar servicios globales interactivos a determinados grupos de cerdos desorientados que pululan por ahí, pues empieza a ser un atractivo colectivo emergente hacia las nuevas tecnologías que pronto empezarán a gastar sus ahorros por ese medio y me gustaría estar presente para atrapar la mayor parte de la tarta que me pueda corresponder. Me interesa me informe en que parte de su gratuita y fabulosa WEB se puede uno vampirizar los CGI siguientes: Formularios que interactúen y extraigan toda la información posible de mis cerdos dianas. Sobre todo me interesa saber de sus pasiones. Preferiblemente todo se debe realizar subliminalmente, pues cerdo que se mosquea, cerdo perdido. Confío en su profesionalidad y discrecionalidad. Control de acceso a paginas por suscripción. Muy importante para mí. No lo olvide. Pero que no sea complicada de manejo, ni tenga yo que estudiar perl, ni leches. Todo hecho. Y Contadores de colores. Por favor, la respuesta a vuelta de E-mail. Y a seguir “creando”. Es usted genial. Un fraternal beso de hermano en la red. Como crear una galletita que coma poco y sepa a mucho Tómese un lechoncillo de los valles del MIT, de los que no saben a nada y píquese en la licuadora hasta obtener un jugo de grasas con algunas proteínas anglófilas que se dejarán macerar hasta que alcancen un grado de putrefacción propio del momento en el que le ha tocado perder el rabo. Una vez que todo huela a lo propio, sazónese con especias para disimilar el pronto mato y hágase unos albondigones a modo de tortillitas aplastadas que una vez pasadas por clara de huevo y rebozadas con pan rallado poco enmohecido serán sobredoradas en el horno (téngase en cuenta que el lechoncillo ha sido confeccionado con un lenguaje interpretado, luego no se puede digerir directamente, consultar con el administrador del sitio o vete a saber una más de C++). La galletita devuelve una $variable con valor TRUE cuando el cliente queda contento o FALSE si se indigesta. (Nota del traductor: True = imposible. False = respuesta esperada) Muy importante: Esta galletita sólo es aplicable en navegadores 1.0 o superiores. Rodrigo el de la publicidad encubierta Hubo un gran día en el que Rodrigo de Lepe, (conocido vulgarmente por Rodrigo de Triana), grito ¡TiERRA! y pasó a la historia como el primero en darse cuenta que lo de Internet iba a ser un gran negocio. Ni Nostradamus alcanzo tal grado de premonición. Como vender obsolencia a precios de mercat Un portalito con todos sus avíos, con su niño Jesús, su virgen María y su San José, su buey y su burra y sobre todo su angelito anunciador (que no le falte) ha sido ofrecido a la humanidad como un portal con pretensiones de acaparar todo desde una posición de dominio. Cuentan las crónicas, que los pastores se pusieron en camino, arrastrando con ellos a sus rebaños, apelotonados incluso antes de que se ofreciera oportunidad de entrar en el portal por la puerta de delante. Algunos, como los reyes magos de oriente, ya llevaban tiempo en el camino iluminados por una estrella que decían de Oriente. Otros, los mas espabilados ya habían empezado el viaje de vuelta con las alforjas llenas de polvorones y alfajores y gritaban ¡ A Belén pastores, a Belén chiquitos. Que ha nacido el rey de los angelitos...! Bueno, me preguntarán ¿y que tiene que ver este párrafo con los cerdos? Hombre, ¿habrá en el mundo algún portal que se precie que carezca de una buena piara de cerdos ozando sobre la mullida tierra en busca de algún que otro desperdicio que llevarse al hocico? Pues ya está, añadan a los cerdos en el portalillo y pónganles ustedes sus objetivos, sus plusvalías y su pegamento para las patitas rotas. ¿Están las pocilgas preparadas para el Y2K? Existe cierta alarma entre los cerdos pensantes pues temen que el efecto 2000 pueda afectar a su plácido devenir diario. Los propietarios y responsables de sistemas informáticos que gestionan las pocilgas, realizan desde hace más de tres años correcciones de los programas y pruebas tras pruebas que demuestran que el miedo al efecto 2000 va a ser mayor que la propia situación de desamparo a la que se verán sometidos todos los ordenadores que sólo poseen dos dígitos para indicar el año. Pero la auténtica realidad es que nadie se atreve a asegurar que no ocurrirá ningún imprevisto a la hora de la verdad. Por lo pronto los cerdos empiezan a tomar medidas preventivas que vistas desde la perspectiva humana parecen desmesuradamente ridículas. Algunos colectivos se atricheran en sus granjas con provisiones de todo tipo para poder sobrevivir sin aportes externos durante días. Otros aceleran su cebado con la sensibilidad del que cree que se aproxima un prematuro fin de sus días por culpa de la locura del nuevo milenio. Y los más sensatos, esperan tranquilamente al día de año nuevo para oír y ver por Eurovisión a la orquesta de Viena con sus valses y sus bellos ramos de flores en tanto gritan al unísono ¡Año nuevo, pelo nuevo!. Mientras esperan plácidamente a que les esquilmen el poco pelo que le queda. Bueno, basta ya de cerdas fantasías. Tengamos la fiesta en Paz. Feliz navidad y a seguir soñando entre bellota y bellota con el vellocino de oro. Y a mantenerse en pie, por muchos empujones que nos den los de Seatlle. Un gorrino más con pretensiones de dar un pelotazo. Escrito por Agustín Jiménez ajimenez@supercable.es ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "Nacho, el Médico de Familia" al personaje más solidario La ramita de acebo Autor Alf Caminaba hacia casa, tenía algo de prisa, quería preparar mi página para la Navidad, aunque antes tenía que salir con mi mujer a comprar no sé qué cosas para decorar el salón, a mi PC seguro que le ponían un par de bolas.. Me apetecía menos que nada, pero en fin. yo tenía que decorar mi página, ya se sabe, que si poner una rama de esas de acebo, que si colocaba una bienintencionada felicitación con generosos deseos de paz felicidad y amor a la que se llegaba picando en dicha ramita, incluso escribir un cuentecito para villanos sobre estos días navideños. Mi hijo no había querido ayudarme, como siempre. Los pensamientos me atropellaban, "joer, una ramita de acebo... pero si está prohibido cortar ramas de esos arbustitos, aunque sea virtual a lo mejor me denuncian, además un cuento de navidad e internet... eso es mas complicado que la leche, total si resulta que tanto deseo de felicidad se polariza sólo en unos días y además solo en intenciones porque luego en la realidad.." En esas andaba y nunca mejor dicho, porque caminaba con mi habitual zancada larga y precipitada como si se me quemara el cocido, cuando me topé con un cochazo grande y brillante... que caminaba sin motor. Tras el soberbio vehículo, alguien envuelto en un impecable traje, empujaba cansino, a mi lado, por la carretera, dando bocanadas agónicas para rellenar los pulmones destrozados por el esfuerzo. Los coches que le seguían, intransigentes, hacían sonar sus bocinas, cuando podían salir de la trampa de ese carril, ya paralelos a él, le echaban unas flamígeras miradas acompañados de algún gesto molesto y hasta ofensivos. Bueno... los coches no, los intransigentes conductores. Y es que cuando uno se sienta y agarra el volante, se transforma en un altivo y peligroso guerrero del asfalto. Esa metamorfosis siempre me ha llenado de sorpresa. Que alguien normalito, por el hecho de sentarse en un automovil, se torne en el señor de la carretera, en el madmax-I de un siniestro y belicoso entorno, me deja perplejo. Je, y encima en navidad, me río de la solidaridad, de la paz y de la felicidad que flota en el frio aire. En fin, fiel a mi costumbre de ayudar siempre en estos casos, condición ajena a la época del año, cerré la llave de paso de los pensamientos y canalicé mi atención en aquél barbo fuera del agua. "Qué, te ayudo?". El hombre, ya a un metro escaso, era un figurín, engominado el bien peinado cabello, atufado de colonia de precio azafranesco, con una corbata de seda a juego con un pañuelito que despuntaba coqueto en su impecable chaqueta, con unos zapatos que hablaban italiano. Aturdido, con un sudor que afeaba el rígido cuello de una camisa recién estrenada, me intentó contestar, pero la boca la tenía abierta,cerrada,abierta, cerrada, a un ritmo tal que le resultaba bastante dificil articular palabra alguna. Renunció a la palabra, dando su aquiescencia con un movimiento breve de cabeza. "Monta, que te empujo, a ver si arranca. Mete la segunda y suelta embrague cuando hayamos cogido velocidad". Mientras aquél ángel caido se arrastraba hacia la puerta del conductor, miré en mi entorno para buscar colaboradores. Mi mirada tropezó con varias personas, pero todos, captando la situación al momento, quizá porque aparte de mirar les invitaba con la mano a empujar, rehuían mi contacto visual, y se hacían los locos, quizá mejor dijera los indiferentes, los vacuos, los desinteresados. Pasaron dos minutos, tiempo en que mi ejecutivo estaba ya con algo de color natural y en que una docena de humanos renunciaron al sano placer de la solidaridad. Bueno, qué le vamos a hacer, me toca a mí solo. Me puse en disposición de empujar y lo hice. ¡Madre mía! aquél cacharro estaba soldado al suelo. Volví a intentarlo esta vez con toda mi alma... y se movió, me vinieron a la mente los pensamientos como la caballería india. "Y sin embargo se mueve" me decía Galileo, al tiempo que daba una patadita al suelo ......"dale cortado, que es del norte" decía mi abuelo Anido, aquél recio ferroviario capaz de encarrilar cualquier cosa, "dadme una locomotora y moveré el mundo", seguía diciendo; mi mente errática se contestaba "abuelo, eso no es tuyo, es de Arquímedes". En un momento que conseguí abrir los ojos que fuertemente apretados intantaban tambien dar velocidad a aquél mamut, me percaté que avanzaba lenta, trabajosamente, en una calle que era cuesta arriba. Una cuesta arriba de estas tontas que casi no se notan, .. cuando vas en vacio, pero cuando vas a plena carga.....Allí a 100 escasos metros, estaba el punto de inflexión. Empujando este armario ropero de tres cuerpos tenía que recorrer los cuarentaytantos quilómetros de esta maraton que acababa de empezar, hasta llegar a la meta, sita en lo alto de esta escarpada montaña. No me pasaría como a Sísifo, seguía mi mente dándome ideas, un tanto pesimistas, "el pensar es un gasto de enrgía estupido", le contesté yo bueno, ella a sí misma, " y estamos como desperdiciar energias ahora". Al fin, cuando todo me daba vueltas, cuando no era yo, sino una sierra acelerada, llegamos a lo alto. Yo no empujé, me apoyé en aquella sólida masa, vivo ejemplo del rozamiento y sus inconvenientes. Me quite, no sé como, la chamarra, cayéndose esta al suelo, necesita aire y no me entraba bastante por la boca. Desvencijado, derrotado, destrozado. Tenía que dejar de fumar, tenía que mover el culo de la silla un poco más, cambiar las visitas virtuales de Intermet por otras al monte real, tenía que dar oxígeno puro a mis pulmones que se estaban entecando y ahora me lo demostraban. Intenté recobrar la vida que se me salía por la boca. Aquél a quien había ayudado, cuando conseguí que las extrañas lucecitas desaparecieran de mis ojos, apareció delante de mí. Algo deslucido aún, pero ya más en su línea de elegante tenista o golfista que no se despeina, me miraba inquieto. Pensé, "mírale qué majo, está preocupado por mi salud". Esbocé una sonrisa, casi un rictus y le dije "tranquilo, es solo un momento". . "No, si es que veo que tiene Vd. el móvil en la cintura y necesitaba hacer una llamadita, que el mío se me ha caído cuando empujaba y se ha deteriorado", me disparó a la esperanza, dándole en la frente. Mi confianza en el hombre, al menos en este hombre se desvaneció. Mi mano temblorosa sacó de la funda la pistola de la palabra. Él, con urgencia me arrebató como si de un drogadicto se tratara el cacharro y se alejó un par de metros, al tiempo que adoptaba esa típica postura que permite arropar la intimidad de la conversación, plegándose sobre sí mismo, bueno, mejor diré sobre el teléfono. La verdad, mi vista es mala, pero mi oído, es magnífico. Así que aun a pesar del tono bajo, casi de confesión, con el que se enfrentó a mi telefóno, tras limpiar el microfóno discretamente con la manga de su chaqueta, le oí decir "Hola Chata está Villalonga.... no?.... es que verás no sé la cotización hoy de nuestras acciones de Terra, que estoy perdido en este pueblo.... ah! vale, siguen subiendo?, fenómeno...... sí dile que le llamé y que quiero felicitarle las fiestas, enviarle un fuerte abrazo lleno de amor y cariño.... ja,ja, sí a tí tambien, cosita, os deseo mucha paz y felicidad a todos, a todos.... a ver si puedo coger el avión el 22 y tomamos una copita con vosotros, díselo a ver si puede..... ya,ya... y yo tengo que ir con mi esposa a una fiesta para sacar dinero para los pobres.... sí, me encanta esto de hacer cosas por los demás....... bueno, hala te dejo, que tengo prisa... un besito y no te olvides de transmitirle mis cálidos y sinceros deseos, de todas formas, a ver si le pillo luego, jobar, ...bueno adios nena. El tío que se me viene, me da el teléfono y una cálida pero interesada sonrisa y me dice "hala, venga, deme Vd. un empujoncito más, que yo creo que ahora que es cuesta abajo, me arrancará". Y eso hice, empujé, ahora, con el viento de cola, cogió velocidad, diez, quince metros, veinte metros y ya iba yo a una discreta carrerita, cuando el milagro se produjo. El coche arrancó y aquél caballero sacó una mano displicente por la ventana despidiéndose, al tiempo que me dedicaba un toquecito fino al claxon. La inercia de la carrera me llevó hasta el final de la calle. Sudoroso, jadeante, medio cadáver, medio agonizante, con una sensación de idiota, entré en un bar. "déme un café con leche y una aspirina, por favor". Necesito volver a ser persona, "qué calor" me dije y entonces me dí cuenta que mi abrigo se había quedado allá en el lugar del incidente. ¿Volver a por él? Para qué, ya no estaría. Ya, pero mi mujer se va a poner hecha un basilisco. Abandoné el bar sin café ni aspirina, y deshice el camino. Y claro allí ya no estaba. Miré el reloj, joer!, ya llegaba tarde... y sin abrigo, se me va a caer el pelo. Bueno, el pelo ya se me había caido hacía tiempo. Se me cayó la mirada, debía ser el cansancio, y tropezó con una hermosa y amplia mancha de grasa. Sería de aquél coche tan magnífico?. Era lo que faltaba, que además se me hubiera cagado encima. Aún estaba pendiente lo del nuevo ordenador, ese en el richargere había decidido ayudarme a comprar, pero que todavía no tenía definición. Con esto de hoy, ella se queda sin el richar ese, menuda es, prefiere quedarse ciega con tal de dejarme tuerto. Y hoy, con el retraso, la pérdida del abrigo y esa llamativa mancha en el pantalón, cuyo nacimiento acababa de conocer sin asistir al parto, estaba a punto de quedarme tuerto, o sea definitivamente sin ordenador. Emprendí el camino hacia la derrota, hacia casa, como la armada de Cervera en Cuba. Metí la llave, respiré hondo, y decidí morir con honor. "Hola nena, no me digas nada, ya sé que llego tarde, además he perdido el abrigo y me he manchado de grasa el pantalón, perdona por todo pero ha sido por la estricta aplicación del espíritu de la navidad, lo creas o no". Toma ya, declaración de culpabilidad, disposición clara a aceptar el castigo, sin discusión alguna. Eso es ser un hombre... asumir la superioridad del otro sexo, con naturalidad y mansedumbre. "Hola cielo" y me da un beso con el morrito prietito, un besito suave y tierno. "Te decía que...", intenté enumerar de nuevo mis pecados, pero ella me cortó con otro beso, este mas prometedor, que me despertó un calorcito tonificante por la tripita. Y entonces me contó que ella iba en el autobús que estaba atascado a dos vehículos de distancia por la avería en la que hice el cursillo de samaritano... y que lo vió todo. "Estoy orgullosa de tí, mi vida, la de gente que iba por la calle y sólo tú te preocupaste por ese pobre hombre". Qué momento, dios!! mis hijos al lado con una sonrisa sincera... ¿Desde cuándo no despertaba yo tantas buenas ondas? Me alegré que estuvieran ellos allí, parece que su madre les había hablado del padre-héroe y ellos me aplaudían con su sonrisa. Pero claro, tambien estaba el padre-macho que hubiera agradecido a sus hijos que le aplaudieran desde el otro lado de la puerta... y es que no tenía yo a mi santa a punto de caramelo desde ni se sabe cuánto y desaprovechar este momento de magia y sensualidad era muy, pero que muy doloroso. Hice un amago de llevarla hacia el dormitorio, pero estaba atornillada al suelo. En fin, la magia se fue disipando como la niebla lentamente, pacíficamente, hacia un estado agradable pero mas rutinario. Sin desvestirme, sin pasar del vestíbulo, regresé a la calle a hacer las compras. Cargadito como un burro, regresamos al hogar, mis hijos habían huido, como siempre, nunca están cuando les necesitas para descargar todo, recogerlo y demás labores de intendencia. Mi santa, según iba hacia nuestro cuarto, me dijo, "qué, ahora preparás tu pagina para que tambien ella esté vestida de Navidad, no?". La cosa me dejó mas que sorprendido, estas mujeres es que nos deben leer el pensamiento. Creo que era la primera vez que en vez de refunfuñar, me incitaba al pecado de la red. No era cosa de preguntar nada, me puse en ropa de casa y pasé a la carrera hacia mi PC, con autorización expresa y manifiesta. Encendí el botón, me resultó algo raro, diferente. Miré.... y ví un autentico y lujoso PIII en el lugar de mi viejo compañero 133. Me volví con las manos temblorosas, los ojos húmedos y la boca en un rictus imprevisto. Y allí estaba ella que había cerrado la puerta del salón tras de sí y que avanzaba envuelta en sonrisas.. y en mi abrigo perdido, que permitía suponer que no había nada debajo, mas que su cuerpo. "Felices fiestas, te deseo mucha salud, paz y felicidad, estarás muy cansado por el esfuerzo que has hecho, ¿verdad mi nene?.?Sabes? bajé y recogí tu abrigo, ¿te gusta como sienta?..... ¿te gusta mi regalo?", me susurró mientras acariciaba mi cabello, bien pegadita a mí. Puedo decir que se me pasó el cansancio como por arte de magia... y de su cuerpo.. y que me gustaron "los regalos", el PC, el abrigo recuperado y.... bueno, "eso". Vuelto a la realidad, me conecté. Ardoroso iba a cumplir con su, mi deseo de decorar mi nido en internet. Hasta fue rápida la conexión. Y allí en pleno centro de mi página, había una preciosa rama de acebo. Era un día completo, único, maravilloso.... pero si era un milagro!!. Yo no había tocado nada y allí estaba la ramita navideña. Por primera vez en mi vida veía un milagro, el niño Jesús me había dado la ramita!!. Me levanté flotando, sintiéndome invadido por la gracia divina... total todo por ayudar a un pobre hombre, que de pobre de bolso nada de nada, pero de espíritu, de corazón, pobre de solemnidad. Mi hijo, recién llegado a casa, se acercó afisgar qué hacia y al ver mi página me dijo "qué viejo, ¿te gusta la ramita de acebo que te he puesto en la página?". Bueno no era un milagro... ¡qué digo!, era un milagro que mi hijo hubiera hecho algo sin que yo se lo gritara. Feliz navidad a todos!! Escrito por Alf alf@villanos.net ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "Herodes, nuestro héroe" Érase una vez... Belén... Autor Romulus - Abuelito ¿por qué no me cuentas otra vez el cuento de Navidad como el año pasado? Es que ya casi no me acuerdo...... Lo he estado mirando en internet, pero las explicaciones son muy sosas - Pero tienes muchos sitios donde elegir, muchos belenes que ver.... - Ya pero no es lo mismo y no puedo hacer preguntas, prefiero que me me cuentes tú el cuento - Eso no es un cuento Pablito, es una historia. - ¿Y qué diferencia hay? - - Los cuentos, son relatos de hechos imaginarios y de personajes que no son reales ¿me entiendes? - Sí, como si fueran cosas de mentirijillas ¿no? - ¡Veo que me has entendido! ¡Qué listo es mi Pablito! je, je -Caricia en la melena- - Por ejemplo ¿te acuerdas del de Caperucita? - Claro que sí abuelito, y vivía con los enanitos en el bosque. -Pues bien, los enanos existen, tú los has visto en el circo, pero enanos tan, tan pequeños como para vivir en una seta, no hay, por eso se dice que son personajes de ficción, porque no se encuentran en el mundo real, sólo en nuestra imaginación.Y lo mismo pasa con Caperucita ¿crees que hay algún lobo que hable y que se disfrace? No, ¿verdad? Tú los has visto en el zoo y son como perros, como nuestro tom-tom que está ahí durmiendo en el rincón, pero de otra raza. ¿Y qué me dices de los ratones que se convierten en caballos y la calabaza que se transforma en carroza como ocurre en el cuento de la Cenicienta y que tantas veces te he contado? - Ya lo entiendo, abuelito, asi que ¿me vas a repetir la historia de la navidad? Hay algunas cosas que no entendí el año pasado. - ¡No faltaba más! Y para que te sea mas fácil comprenderlo, vamos al belén que ha montado tu madre y que este año tiene más figuritas que nunca. Así, sobre el terreno lo verás más claro. - ¿Ves? Esto representa los alrededores de Belén y los personajes que intervinieron.en los hechos. - Veo que mamá a puesto mucha nieve por todo. ¿Es que nieva mucho en Belén? - No lo sé y actualmente creo que no pero quizá aquel año fue especialmente frío. - Y entonces por qué el niño Jesús está desnudo? - Porque sus padres eran tan pobres, tan pobres que no tenían nada que ponerle. - Pero abuelito, la Virgen tiene mucha ropa, mantos, está cubierta de ropa y San José también ¿por qué no se la quitaron y arroparon al niño? - Porque como verás, al lado estan el buey y la mula que le calentaban con el aliento. - Y qué hacían allí un buey y una mula? - Porque vivían allí, era su cuadra. - Y si era una cuadra, por qué le llaman portal? - Es que, a lo mejor cuadra y portal significaban lo mismo, date cuenta de que eso pasó hace mucho tiempo. - Y por ¿qué no hicieron una lumbre? Mira, aquí al lado hay un pastorcillo que está sentado al lado de un fuego. No parece que tenga frío. - Bueno, quizá luego más tarde cuando vinieron los pastores a adorarle le encendieron una hoguera, pero eso no sale en el belén. - ¡Ah,claro! Y aprovecharían para hacer la comida, porque ahí tenemos un pastorcillo que trae un cordero entero,sobre los hombros y otro con un pan y el demas allá trae un tarro con miel. y ese del cántaro debe traer vino ¿a que sí? Paraq celebrarlo. ¿Tú crees que asarían el cordero como hacemos nosotros en la barbacoa? - Claro que sí, porque estuvieron allí varios días.Como verás también hay otro pastorcillo que trae leche y requesón para desayunar. - Y aquellos de allí no traen comida, llevan panderetas y flautas y castañuelas y zampompas.. - Zambombas, Pablito, zambombas. - Eso, zambombas. ¡Qué tope! ¿no? Y el angel que está encima del portal con la pancarta en las manos ¿qué hacía allí? - Ese era el que anunció a los pastorcillos la buena nueva: que había nacido el niño Jesús. - Y ¿como lo hacía, volando de casa en casa? - Claro, para eso tiene las alas. Así en un rato pudo avisar a todos los pastores que habitaban en los alrededores. - ¡Jo! ¡Qué pasada, abuelito! Me gustaría ver a un angel volando, y haciendo flap flap flap con las alas como las palomas. ¿O volaban planeando como las águilas? - Pues no lo sé, no hay ningún libro que lo diga, eso sí, volar volaban que para eso tienen las alas ¿no? - Y la estrella que hay encima del portal era para dar luz, como un un farol ¿no?, porque lámparas o velas no hay... - jemmmm, bueno también alumbraba con luz brillante, como dicen los libros, pero su misión principal era guiar a los Reyes Magos que venían de Oriente. - Aquí hay cosas que no entiendo, abuelito. - ¿Como qué? - ¿Por qué la estrella tiene rabo?? - No es rabo, niño, es la cola del cometa, porque más que una estrella es un cometa, como el que vimos el verano pasado, ¿te acuerdas? - Ahora lo entiendo ¿Y cómo guiaba a los Reyes Magos? porque el cometa que vimos, el jali o como se llamara parecía que estaba siempre en el mismo sitio. - Claro que se movía aunque lentamente hasta que desapareció ¿no te acuerdas? - ¡Ah, sí, ahora me acuerdo, cada noche estaba un poco más lejos. Claro porque tendría que ir a paso de camello para que pudieran seguirle, ¿no? - Algo así aunque esa no es la explicación pero podemos dejarlo así. - ¿Y por el día......? - Por el día ¿qué? - Que cómo seguían al cometa de día porque con el sol no se ven. - Bueno, pues durante el día paraban para comer, lavarse, dormir. Y los camellos aunque sean muy resistentes también necesitan descansar de vez en cuando. - Claro ¡qué tonto¡ ¡No lo había pensado¡ Entonces el cometa también se pararía aunque no tuviera nada que hacer... - hummmmmm, Pablito.... - O sea que era un cometa guía como el ángel, uno para los pastores y otro para los Reyes ¿no? - Pues sí, algo así. - ¿Y cómo sabían los Reyes Magos que tenían que seguir al cometa? Tú lo has dicho, porque además de Reyes eran Magos y estaban esperando una señal que anunciara el nacimiento del más grande de los Reyes, por eso hicieron tan largo camino para acatar al recién nacido y entregarle regalos dignos de un rey. - Me acuerdo que le trajeron oro, pero las otras cosas deben ser muy raras, ni me acuerdo del nombre. - El incienso no es raro, se vende en algunas tiendas y se usa en las iglesias. Es una substancia que al quemarse produce un aroma perfumado. - ¿Como un desodorante para el portal, o la cuadra, o el sitio ese? - Algo parecido, sí. Y la mirra nunca la he visto, pero creo que era algo que se echaba a las bebidas. - ¿Y le trajeron mucho oro? - No se sabe, pero si era un regalo para un rey, debía ser una buena cantidad, claro. - Pues entonces se acabarían los problemas económicos de la familia, ¿no? - ¿Que quieres decir? - Que con el oro se irían a un buen hotel, comprarían ropa al niño y patucos y juguetes y una buena carroza de caballos para volver al pueblo y contratarían algun paje para que les hiciera los recados y cosas asi ¿no? - Pues no, siguieron siendo pobres y se quedaron en el portal hasta que huyeron de los soldados de Herodes que le querían matar. -¿Y qué hicieron con el oro? - Ehhmmm, pues no sé qué hicieron con el oro.. Pablito... - ¿A que si se lo hubieran dado a mis papás se lo hubieran gastado? - Veo que no entiendes nada de lo que es la navidad... - Pues no,lo del angel vale, lo de la estrella también y lo de la nieve pues bueno, pero lo del oro y la última parte de la historia no la entiendo. - Pues estate calladito en vez de interrumpirme a ver si te lo explico ¿o no quieres que te cuente el cuento de Navidad? - Bueeeenooooo....... Valeeeeeeeee.... Sigueeeee.............. Escrito por Romulus romulus@villanos.net ________________________________________________________________ Premio Especial Villano "Scottex" al cuento más largo Y apareció un ángel... Autora Maloya Un punzada en el espalda me hizo ser consciente de cuánto me dolían el cuello, las manos y especialmente los ojos. Y no era para menos, llevaba mucho tiempo delante del ordenador y ni la dichosa silla anatómica modelo siglo XXI, que me había costado un pastón, conseguía que me sintiera más cómoda. Tampoco podía pedirle otra cosa, eran muchas las horas sentada, leyendo mensajes, contestándolos, buscando y enviando felicitaciones virtuales. Así que escribí : me/ Chao y Felicidades para todos. Y cerré el programa de IRC. Si existía un mundo paralelo, un mundo fantástico capaz de arrojar despacio pero sin piedad el de los cuentos a las tinieblas exteriores, era aquel. Nada más infantil, fantástico por no decir fantasioso y .... pufffff.. Un mundo donde la realidad era una palabra prácticamente desconocida, palabra que en el diccionario de los internautas que se adentraban en él, hacía mucho tiempo que no ya no tenía definición y mucho menos sentido. Había derrochado imaginación y horas escribiendo en ese lenguaje nuestro de cada día, el lenguajes de los nuevos "cavernícolas" que luchábamos para sobrevivir en el mundo hostil y duro que nos había tocado en suerte. El lenguaje de los miles de símbolos que llamábamos smiles, y que nos ayudaban a comunicarnos, a hacerle saber a quien leía nuestras palabras que eran una broma, o que no eran tanta broma, y otros muchos, simplificaciones ocurrentes y divertidas, del lenguaje habitual y corriente que usábamos a diario. Cada año, pensé que mejor era decir día, incluso segundo, un año en el mundo de Internet es casi un siglo, las felicitaciones eran más divertidas y mejor hechas. Cantaban, hablaban, te saludaban, decían tu nombre, se movían por la pantalla, hacían reverencias, la llenaban de estrellas, copos de nieve, abetos, cohetes y símbolos y más símbolos haciendo patente el deseo interior de no desprendernos de nuestras tradiciones a las que desesperadamente nos aferrábamos en un intento, probablemente vano, de ser mejores, sentirnos mejor o más acompañados. Cuán diferentes eran unas de otras, fiel reflejo de quienes nos las enviábamos. Las escogíamos de una forma inconsciente a la que era casi imposible oponerse, quizá porque creíamos nos "disfrazaban" mejor. En eso no habíamos adelantado demasiado. Nos comunicábamos con personas de diferentes puntos del mundo, sí. Comentábamos cosas, sí. Intercambiábamos ideas, opiniones, deseos de felicidad, de paz, de prosperidad ... sí, pero, no por ello conseguíamos ser otros. Nos gustase o no seguiríamos siendo nosotros mismos. Deseos, deseos, deseos. Convencidos de que nada, ni nuestras palabras, ni nuestras felicitaciones, podrían descubrirnos. Difícil empeño. Era tan sencillo a poquita sutilidad que se tuviese ..... Miles de deseos enviados a quienes no conocíamos sino por lo que escribían en artículos de las revistas virtuales, listas, mails o en una ventana de IRC. Nuestro segundo mundo. El mundo de unos y todos a quienes la soledad, el tiempo de más, o la necesidad de conocimientos o comunicación había servido de pomo que abría nuestras puertas y nos daba el permiso y la posibilidad de "conocernos" . Apague el ordenador. Necesitaba urgentemente salir a la calle a sumergirme, o a enfrentarme, en ese otro mundo donde la palabra realidad si existía . El sonido de la puerta al cerrarse tras de mi me hizo sentir un poco indefensa, sabía que hacerlo sin motivo y sin finalidad era arriesgado, pero lo necesitaba, así que respiré hondo y dándome ánimos me encontré en la calle. No es que fuera impropio de la época, era invierno e invierno en el hemisferio Norte, parecía el sinónimo casi perfecto de frío. Lo hacía, mucho. Apreté el paso no porque tuviera prisa, no la tenía. Aún era tan pronto que casi deseé que a los relojes tuvieran la misma que las personas que pasaban a mi derecha, o mi izquierda o cruzaban conmigo un mirada menos indiferente a la que diariamente estamos acostumbrados. Sonreí. Navidad. Sí, era Navidad. La magia sutil que lenta, despacito, suavemente parecía adueñarse de nuestros corazones durante unos pocos días u horas. Navidad Y en el oído de mi pensamiento resonaron los villancicos cantados año tras año, las risas de la edad infantil, los anhelos de que nunca acabaran aquellas fiestas que me hacían ser la criatura más feliz del mundo. Recreé imágenes que me acompañaron durante años, y pensé que era preferible caminar un poco, o mirar algún escaparate. A veces las nostalgias hacen tanto daño que no se les debe permitir la entrada en nuestro pensamiento. Desde él, parecen tomar un atajo que solo ellas conocen que conduce directamente al corazón, y cuando queremos darnos cuenta ya han conseguido que una marea imparable nos anegue los ojos. Por eso me paré ante aquel. Nada había en él que me interesara. No necesitaba nada, y lo que era casi peor, no quería nada. La figura de un oso azul de peluche trató de volver a conducirme de nuevo a épocas ya pasadas, pero no era tan bonito como el mío, su expresión era igual de fría que la que cada día podía ver en los ojos de mis compañeros de trabajo, mis vecinos, o de la gente anónima con la que me cruzaba por cualquier calle. El que yo tuve no era así. Sus ojos eran de autentico cristal, en ellos se reflejaba la luz del sol o de las bombillas de pocos vatios de entonces. Recordé cuantas y cuantas confidencias le había hecho, era estupendo, no podía repetirlas y además siempre me daba la razón. A su derecha, sentada, con las piernas rígidas, casi rectas vi una muñeca y me dije que debía cambiar de escaparate, aquel no era el más apropiado para mejorar mi estado de ánimo. Me aparté de él, tampoco había demasiadas cosas que desear de su interior. Todos los juegues de hoy son parecidos, o quizá era que mis ojos ya no los veían con la misma ilusión que los niños ponen en todo lo que miran y desean. Ellos podían hacerlo, aún no sabían que desear no significaba conseguir. Nada había cambiado cuando yo miré a mi alrededor. Personas, personas que iban y venían en todas direcciones, felicitándose, sonriendo y a las puertas de las tiendas importantes otras vestidas de rojo con enormes barbas blancas. Luces, adornos ; Navidad. Paquetes, lazos, papeles también vestidos de fiesta. Así era difícil olvidarlo. Tampoco quería. Pensé: te has vuelto tan vaga que ni siquiera te molestas en olvidar las cosas que no te gustan ni poco ni mucho. Finalmente decidí entrar en una librería. Esas eran las tiendas que más me gustaban. Lo hacía muchas veces, me gustaba pasaba mis dedos por los libros en los que un desconocido habían impreso palabras que otro desconocido había pensado y escrito. No había mucha diferencia, una librería como cualquier otra. Las novedades eran lo primero que se veía. Los demás, organizados por temas. Atentos dependientes que con una sonrisa bien dibujada y producto de los cursos recibidos antes de ponerse delante del publico te preguntaban si podían hacer algo por ti. Yo también sonreí. Siempre se me ocurría la misma respuesta que darles: Desde luego que si, ¿tiene usted una pistola ?, pues si la tiene úsela y así me hará por mi lo que necesito. Úsela. Pobres, pensé, claro que, así ... tendrían algo que contarle a sus familias : - Hoy ha aparecido una loca por la tienda y me pedido que le pegara un tiro - ¿Qué ? - Lo que oyes, que me ha pedido que le pegara un tiro. Nunca volveré a preguntarle a nadie si puedo hacer algo por él. Eso aún me hizo más gracia, pensé que me cargaría de un plumazo todo lo aprendido en el cursillo acelerado ...... Y allí estaba, pensado aquello y pasando mis dedos por las letras de las portadas de los libros. Era el tema de los que menos había. Escribir poesía no era precisamente la mejor forma de ganarse la vida, salvo algún premio ..... poco más. Abrí uno y leí el primer poema. No lo escogí, realmente me daba igual quien lo hubiera escrito. En sueños. Piedras estáticas, impasibles. Locura de la agostada hierba, hojas cayendo de diferente forma, una nube que pasa, un ligero chasquido. Hierve de vida el campo. Se va la luz formado cataratas y la tiniebla angustia los caminos. Mil aromas, mil recuerdos, mi alma se despereza inquieta. Un tímido aleteo de paloma levanta los presagios que bailan sólidamente unidos. Pero ¿a dónde ir ?, son tantos los caminos y todos tan sobrios. ¿Preguntar, o callar ?. Cruel incertidumbre. Cuanto me dañas frío acero que asustas y no hieres ; espada que no mata ; losa de sepulcro en que morir, que nunca cubrirá mi cuerpo. Al fin se hace el silencio, la gran sombra del sueño me arropa y me acompaña Volví al principio y lo releí varias veces; trataba de comprender la profunda tristeza que se extendía a lo largo y ancho de la página. La amargura, los deseos, la angustia, y la enorme soledad que debía padecer quien fuera que hubiera escrito aquellas palabras. Poemas y seres humanos unidos desde la lejanía de los tiempos en el principio del comienzo de la vida. Poemas dibujados, esculpidos, tañidos, cantados, relatados en voz alta, escritos, y nuevamente leídos en voz alta ; la puntuación inventada para poder hacerlo con cierto sentido. Poemas, historias, poemas, soledad, amargura, felicidad, desamor, angustia, soledad, amargura, felicidad, angustia, soledad, desamor, desamor, angustia, soledad, tristeza y amargura. Desamor. Poemas, personas, pensamientos, seres humanos. Todos colgando de un enorme árbol de Navidad redondo que una vez fue un planeta donde cada ser humano valoraba al resto de sus congéneres o al menos los respetaba, o los temía, o los dominaba, o los mataba. Sabía que existían. Habíamos acabado con todo, absolutamente con todo. Tan pagados de nosotros mismos y ciegos habíamos sido que hasta nos habíamos quitado la posibilidad de envejecer sino en nuestros recuerdos. Dios no existía, pero seguíamos celebrando su nacimiento. Y como no existía ya no era el dueño de la vida y de la muerte. Condenados de por vida a seguir viviendo, siempre viviendo, siempre viviendo. Girando aquellos eternos 365 días al rededor de un sol que ya ni era sol ni era nada. Condenados a trabajar para vivir y a vivir sin la esperanza de poder envejecer y morir. Un infierno. Sí, era una buena palabra para definirlo, incluso pensé que igual se referían a esto, y aquello de pena de daño y pena de sentido, también se refería a esto. ¿Y si ..... ?. Sí exacto, ¿y si era aquello lo que ocurría ? Si, ya no me cabía la menor duda, lo había descubierto. Una vez, cuando fuese, había muerto y lo poco bueno que en el tiempo en que había vivido pude haber hecho, no sobrepasaba lo malo. Por eso no podía morir. No era culpa de la locura del hombre, simplemente yo era uno de los muchos humanos locos que creyeron que después de la muerte no había nada, nada. Y allí estabamos todos, y seguiríamos llenando el espacio vital, haciéndolo cada día más insoportable, más contaminado, más angustioso, triste y lleno de soledades que se hacían sombra las unas a las otras. Por ello girábamos en torno a un sol que únicamente producía enormes oscuridades. Sentí un profundo terror. Si pudiese retroceder, si pudiese. Si pudiese dar marcha atrás a mi vida, volver a los años felices de la infancia. Si pudiera .... Hacía falta un milagro, únicamente podría conseguirlo un milagro. Cerré el libro. Los milagros sólo podía hacerlos Dios y Dios no existía en aquel mundo en el que yo habitaba. - ¿Lo crees así ? - Sí, y creo que no me equivoco. - Contesté. -¿No te gusta tu mundo ? - ¿Es que acaso este mundo le puede gustar a alguien ? - Pseeee.. .. supongo que no. No, creo que no, por eso yo no vivo en l. - No digas simplezas, estás hablando con alguien que sí vive en él y si tu no vives aquí ya me contarás como puedes hablar conmigo. - Bueno, hay otros mundos, hay otras vidas, hay otras personas. Callé. Me dije que lo que estaba oyendo sólo provenía de mi pensamiento y de mis locos deseos de huir, de esconderme, de desaparecer de la faz de una tierra que tenía de todo menos amor. -¿No te interesa lo que te digo ? - Si, mucho. Ahora me dirás que eres un ángel que aún no se ha ganado sus alitas y está haciendo una buena obra para conseguirlas, o que todo esto es una pesadilla o que .... ¡Déjame en paz ! -Bueno, no vas desencaminada, pero tampoco es así. Sígueme. -No he aceptado órdenes en mi vida. No pienso seguirte. -Pues tu te lo pierdes. No podía verlo, pero si lo sentía cercano. Esperándome. Me escuché: no decías antes ¡si pudiera, si pudiera ! Sólo tienes que seguirle, a lo mejor aún es posible, a lo mejor aún estás a tiempo de conseguir ese milagro. Sólo tienes que desearlo con todas tus fuerzas, únicamente eso. Deséalo. Cerré los ojos con firmeza,. Lo estaba, si que lo estaba. Estaba dispuesta a hacer el último esfuerzo aunque hacerlo me supusiera volver a abrirlos y encontrarme en el mismo sitio, rodeada de las mismas personas, sumida en mi propio y oscuro mundo lleno de poemas empapados de angustias, destierros y desamor. -¡Ábrelos ! No me atrevía, sabía que aquella era mi última oportunidad de sentir lo que sentía. Hacía tanto tiempo que no deseaba nada que .... ¿qué era lo que sentía ? me pregunté. Tardé en encontrar la respuesta, al final encontré la palabra, sentía algo similar a la esperanza, a la esperanza de poder conseguir mi liberación. -¡Ábrelos ! - escuché de nuevo. Y lo hice, despacio conseguí que mis párpados me obedecieran. Al abrirlos el gran Milagro que yo esperaba se hizo realidad. Durante horas pensé que estaba ayudando a Dios a crear los océanos, durante horas mis ojos derramaron tantas lágrimas que los mares secos de mi vida se cubrieron nuevamente de ingentes cantidades de agua capaz de contenerla. El profundo dolor de mi corazón y la enorme alegría que sentía mi alma hicieron brotar las semillas fosilizadas en el cenagal de mi oscura y triste, porque así lo había deseado, vida. El sol pudo volver a pintar la tierra con la sombra de los árboles y el hálito de esperanza que me rodeaba movía sus ramas permitiendo que miles y miles de otras semillas la cubrieran nuevamente, y que, no siendo ya estéril, volverían a hacer de ella un paraíso, aquel que nos es dado y que los hombres solemos enterrar en la negritud de nuestro egoísmo, soledad y soberbia. Cálidos pensamientos hacían evaporarse mis lágrimas que al llegar al techo de mi vida se convertían en nubes que las devolvían a ella convertidas en agua dulce para ser lo que debe ser, para ser como todo lo que nos rodea : un UNO simple que por si mismo nada puede si no convertir todo lo que toca en el enorme infierno en que solemos vivir, pero que unido a otro UNO simple y a otro y a otro, hacían posible el todo que nos permite cumplir debidamente nuestro destino. La cadena que un día, a saber cuando, rompí porque me parecía que era demasiado pedir para tan pequeña recompensa, rodeaba ahora mi cuello. Y en ella esa palabra que tan costosa parece algunas veces lucía como la mejor joya : VIVE. Escrito por Maloya ccmonter@wanadoo.es ________________________________________________________________ Cuéntanos qué te ha parecido este envio Escríbenos a Para altas o darte de baja en ________________________________________________________________ Estas páginas se ven mejor con ¡TARIFA PLANA! Impuesto de conexión... Hecho por en Enero de 1900 ________________ fin del mensaje :) ____________________________