Los Internautas llevamos años reclamando una tarifa plana de
acceso a Internet, y para ello sugerimos que se abra el bucle de
abonado a la competencia (el bucle de abonado es el tramo de
cable que une nuestras casas con las centrales telefónicas). El
Ministerio de Fomento dice que no es necesario y que la
competencia llegará con el cable, que nos proporcionará la tarifa
plana. Pero el cable ¿es de verdad la solución a nuestros
problemas?
En defensa del cable
El cable es una tecnología estupenda, con una capacidad de
transmisión de datos (y por ende de conexión a Internet) mucho
mayor que la que nos puede proporcionar el acceso por la Red
Telefónica Básica (o RTB). Como toda tecnología tiene sus
problemas, pero lo que voy a relatar no tiene nada que ver con
las limitaciones del cable como tecnología, se trata
exclusivamente de limitaciones en su oferta comercial y/o
implantación.
Fuentes de información
Desgraciadamente en las páginas web de las empresas que
suministran servicios de cable no abunda la información sobre las
condiciones reales de la conexión. Si el usuario supera el
escollo de la inevitable animación en Macromedia Flash (que para
los que disponemos de una conexión telefónica es un verdadero
suplicio), no encontrará nada más que cuatro eslogan: "conéctate
ya", "tarifa plana", "conexión permanente", "alta velocidad".
Para saber qué se esconde en realidad de estos eslogan hay que
hacer un pequeño trabajo de investigación. El que suscribe ha
podido hacer este trabajo con la empresa de cable que "le toca"
(Menta, antes Cable i Televisió de Catalunya), pero ha comprobado
en los grupos de noticias que la situación no es muy diferente en
las otras compañías. Animo a todos los que lean estás lineas a
que verifiquen las condiciones en la compañía que "le toca".
Conéctate Ya
El primer problema del cable es su escasa implantación. El cable
no llega ni llegará a todos los lugares de España. La verdad es
que ahora mismo llega a muy pocos hogares. Lo que más preocupa es
que ellos mismos no saben decirte cuándo el cable llegará a tu
barrio. Yo pensaba que eso de instalar el cable no era cosa
sencilla (abrir zanjas, pedir permisos, contratar personal, etc.,
etc.), que requiere fuertes inversiones, por lo tanto es algo que
requiere una minuciosa preparación y unos planes de implantación
muy detallados. Pero resulta que no es así: hagan el experimento
y llamen a su compañía de cable. Le dirán que lo instalarán en
tres meses o en un año, pero no le concretarán una fecha. Si le
han dicho tres meses, llame una vez pasado este plazo y le
contestarán que faltan.....tres meses?!?! No entiendo nada.
En todo caso, cuando el cable llegue, será en régimen de
monopolio o, mejor dicho, de duopolio: en cada región
(demarcación, en la jerga de Fomento), tan sólo podrán operar dos
compañías, la compañía que ha ganado el concurso y Telefónica,
que no ha tenido que ganar ningún concurso. Por eso más arriba he
hablado de la compañía que "te toca": no tendrás la posibilidad
de elegir. Si, por ejemplo, Telecable en Asturias ofrece mejores
condiciones eso no servirá para forzar Menta en Catalunya a
mejorar las suyas, ya que no hay competencia directa entre las
dos compañías. Habrá que plantearse abrir el cable a la
competencia, pero ya sabemos qué ha pasado con la apertura del
bucle de abonado :-(
Tarifa Plana
¡Algo bueno tenía que haber en el cable! ¡Por fin, tarifa plana!
Como reza la propaganda de los "cableros" podremos conectar sin
límite de tiempo. Todo el tiempo que queremos pero, en la letra
pequeña, se habla de "transferencia máxima". ¿Qué es eso? Pues
que no se pueden transferir más de 500 o 700 Megas al mes (según
la compañía), y eso no es nada, sobre todo si hay que aguantar
alguna que otra animación en Macromedia Flash ;-) La malas
lenguas dicen que esta limitación es para evitar que el usuario
no pueda descargarse vídeos de Internet (que normalmente ocupan
mucho espacio) y así tenga que contratar (y pagar) a parte el
servicio de televisión por cable. Lo curioso es que, según dicen,
de momento la limitación no se aplica. ¿Esperarán a que estemos
"enganchados" para clavarnos unas facturas que nos harán añorar a
la "timo"? En todo caso no es una tarifa plana. En el grupo de
noticias es.charla.conexion.tarifa-plana se ha creado el termino
"tarifa tarada", y de eso se trata. Abandonaremos el reloj pero
no tendremos que perder de vista el "medidor de bytes
transferidos". Me parece que no hemos avanzado mucho.
Conexión Permanente
Otro de los puntos fuertes del cable es la conexión permanente:
el ordenador está siempre conectado a Internet. Eso es
fantástico, ya que, aparte de exponernos a eventuales ataques por
parte de los "niños malos" que pueblan Internet (ataques que se
pueden evitar, y la compañía del cable debería ofrecer ayuda para
ello), permite que todo el mundo pueda contactarnos gracias a
nuestra conexión permanente a Internet: igual que un teléfono
está siempre enchufado y pueden llamarnos en cualquier momento,
con una conexión permanente a Internet se puede hacer lo mismo
pero a la enésima potencia: no sólo son posibles llamadas de voz,
sino la vídeo conferencia, la colaboración a distancia y, en un
futuro no muy lejano, la interacción a través de la realidad
virtual, y a saber cuantas cosas más. Pero eso con el cable no es
posible.
¿COMO QUE NO ES POSIBLE? me pregunta alguien desde la
última fila. Bueno, con el cable sí que es posible, pero esta
posibilidad no está contemplada en la oferta comercial de las
compañías. El problema es que no te asignan direcciones IP
públicas, sino direcciones IP privadas. ¿Direcciones IP?
¿pública? ¿privada? ¿Qué es todo eso? No quiero entrar en
detalles demasiado técnicos, pero se hace necesario un cursillo
acelerado sobre las direcciones IP. Podemos imaginar que Internet
funciona más o menos como el teléfono: cada teléfono en el mundo
dispone de un numero y, en cualquier momento, podemos llamar y
recibir llamadas de/a cualquiera de estos números. Igual que los
teléfonos disponen de un numero único, cada ordenador que está
conectado a Internet también dispone de un número único, sólo que
en este caso el numero se llama "dirección IP". Una dirección IP
se representa con cuatro números separados por puntos. "1.2.3.4"
es una dirección IP y "192.168.1.5" es otra. Cualquier ordenador
puede alcanzar a cualquier otro (para transferir lo que sea,
correo electrónico, paginas web, ficheros, voz, etc.) únicamente
gracias a su dirección IP.
Cuando nosotros tecleamos
http://villanos.net
en nuestro navegador, hay un ordenador
que se encarga de buscar la dirección IP que corresponde a
"www.villanos.net", ya que a los humanos nos es más fácil
recordar nombres que números, pero toda la comunicación se rige
por estos números. Ya que estos números son accesibles desde
cualquier sitio, se llaman "públicos", son direcciones IP
públicas. Cuando nos conectamos con nuestro buen viejo módem a
nuestro buen(?) viejo proveedor de acceso, este nos asigna una
dirección IP, que transforma nuestro ordenador en un nodo de
Internet de pleno derecho. El problema en este caso es que la
conexión no dura mucho (bueno, para algunos afortunados sí ;-) y
la dirección que nos asignan es distinta cada vez, se habla por
ello de dirección IP dinámica. No hay que confundir entre
fija/dinámica y pública/privada, ya que se trata de dos conceptos
distintos y separados).
Pero no todos los números son iguales. En una empresa normalmente
hay muchos teléfonos, pero el numero de cada uno de estos
teléfonos no es un numero normal, es una extensión. De una
extensión se puede llamar a otra, pero no se puede llamar a un
número "de verdad" sin pasar por centralita. Tampoco es posible
llamar a una extensión desde fuera, sencillamente porque su
numero no existe en la red telefónica pública (como siempre hay
excepciones, pero no nos interesan ahora). Al igual que las
extensiones, existen direcciones IP que no son accesibles desde
Internet: se llaman direcciones IP privadas.
Las compañías de cable por regla general asignan a sus usuarios
direcciones IP privadas. Eso quiere decir que un ordenador
conectado por una compañía del cable NO está conectado a
Internet. Se han esforzado mucho para que, aparentemente, no
exista ningún problema para el usuario: el paso por "centralita"
(que en este caso se llama "proxy") es casi totalmente automático
y el usuario ni se entera que existe para los usos más corrientes
de Internet (navegación hachetetepe, correo, efetepe, etc.). Esto
es muy grave, ya que todo parece funcionar correctamente, pero en
realidad no es así.
Muchos, casi todos, estarán satisfechos, ya
que, bien por ser "novatos", bien por no tener todavía asumidas
las posibilidades de una conexión permanente, no aprovecharán
todas sus posibilidades. Pero llegará el momento que decidan
aprovechar su "conexión permanente" y de "alta velocidad" para
hacer algo más, se instalen un programa que necesita de conexión
real a Internet y se enteren que no funciona. O le dirán a sus
amigos y familiares aquello de "me puedes encontrar en la
dirección 10.0.7.74", y verán que nunca nadie les contacta en esa
dirección (claro, se trata de una dirección IP privada).
Precisamente, siempre según las malas lenguas, es ésta la razón
de esta limitación: para evitar que los usuarios puedan
aprovechar la conexión para comunicarse por voz, y así tengan que
contratar (y pagar) a parte la conexión telefónica que las
compañías del cable también ofrecen.
Pero esto es grave no sólo
porque limita el uso de la tecnología ya existente, sino que
impide la innovación y la experimentación. Si volvemos a la
analogía entre Internet y la red telefónica, podemos ver que la
primera ha tenido un desarrollo mucho más rápido y sus usos son
mucho más variados que la segunda. Cierto es que la red
telefónica llega a casi todos los rincones del planeta, pero
también es cierto que ha necesitado más de cien años para llegar,
y aún así sus posibilidades (si se exceptúa su uso como pasarela
de acceso a Internet) son mucho más limitadas. ¿Como se explica
esta diferencia? Seguramente no sólo con las diferencias
técnicas. Muchos opinan, yo entre ellos, que las red telefónica
ha desarrollado poco sus posibilidades de uso porque ha sido
estrictamente controlada por sus dueños (por ejemplo, hasta hace
poco no era posible conectar un aparato si éste no lo
suministraba la compañía), mientras que Internet ha sido
transparente respecto a los usos que se le quieran dar.
Internet
tan sólo garantiza una conexión entre un nodo (un ordenador) y
otro, sin poner ninguna limitación sobre el tipo de datos que se
quieren transferir. ¿Que quieres transferir texto? pues se
transfiere texto ¿imágenes? los mismo, ¿páginas web? las que
quieras. Si alguien inventa una nueva manera de comunicar, un
programa, no hace falta que pida permisos: simplemente difunde el
programa y ya está, a comunicar. Si la Internet que nos ofrecen
los "cableros" no ofrece esta posibilidad, no será muy distinta
de las antiguas redes telefónicas, aunque no todos se den cuenta
enseguida.
Otras compañías, como Telecable en Asturias, sí asignan
direcciones públicas a sus clientes, pero quitan la posibilidad
de que el usuario pueda instalarse determinados servidores
(bloqueando determinados tipos de comunicación). No creo que sea
correcto que un usuario aproveche la conexión del cable para dar,
por ejemplo, servicio de correo electrónico a varios usuarios.
Pero sí debe haber la posibilidad que cada cual pueda instalarse
sus propios servidores para uso personal y de su familia. No
todos querrán o sabrán hacerlo, pero que no se quite la
posibilidad de experimentar para los demás. Además si uno se
monta su propio servidor de correo (por ejemplo) sería
beneficioso tanto para él (sin entrar en detalles, es obvio que
es mucho más sencillo y fiable manejar el correo de las personas
que componen un núcleo familiar que no gestionar los mensajes de
cientos o miles de clientes) y para la compañías (que no tendrían
que dedicar tantos recursos para la gestión del correo). Eso no
quiere decir que todo el mundo debería gestionarse su correo,
pero la compañía no debería impedirlo.
Actualización: algunos contertulios habituales del grupo de
noticias es.charla.conexion.tarifa-plana afirman que Menta está
cambiando su política y está empezando a asignar direcciones
públicas. Queda en pié la limitación de transferencia mensual
(que, de momento, no se aplica....).
Alta Velocidad
Quizás sea un poco quisquilloso, pero la velocidad del cable no
me parece "alta", sobre todo si se compara con la capacidad real.
No es de recibo que se limite artificialmente la velocidad a
128Kbps cuando existe la posibilidad de llegar a los 10Mbps o
incluso a los 100Mbps (y si hablamos de fibra óptica la unidad de
medida son los Gbps).
Claro que el cable está compartido, y que
si todo el mundo lo está usando la velocidad se reduce. Pero si
en un determinado momento sólo están cuatro gatos, no veo por qué
no puedan disfrutar de todo el ancho de banda disponible. Con los
128Kbps (o 256 para los que puedan pagar más -- y ahí está la
clave) por mucho que sea el único a estar conectado no pasaré de
esta velocidad. Repito, este punto no es tan importante, pero en
EEUU los cableros tienen que ofrecer algo más respeto a la linea
telefónica, y ese algo más no son 128Kbps. El hecho que todos los
usuarios, yo primero, estemos dispuestos a aceptar estas absurdas
limitaciones, es muestra de los daños provocados por la falta de
una tarifa plana asequible por RTB: si ésta existiera la mayoría
se lo pensaría dos veces antes de pagar mucho más por algo que no
ofrece mucho más.
Conclusiones
El cable es una tecnología más, pero no es la solución a todos
los problemas. Sobre todo no es la varita mágica que nos quiere
hacer creer el Ministerio de Fomento. Una tarifa plana por RTB
sigue siendo necesaria. Hay que protestar para que se quiten las
limitaciones de la oferta del cable (que, por cierto, también son
posibles con el ADSL, pero como nadie lo tienen instalado es
imposible verificarlo) y hay que rezar para que el cableado
llegue cuanto antes a nuestro barrio ;-)
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