El Ministerio de Fomento ya está de elecciones, y claro
con estas prisas anda intercalando la información que
debe al ciudadano con la publicidad que de tan dura,
torna a engañosa, mezclando la comunicación con la
propaganda, convirtiendo su gestión en materia de
telecomunicaciones en una trampa saducea para la
opinión pública.
Sin entrar a valorar la oportunidad, desde lo político
y social de esta inmensa campaña de autobombo, sí es
necesario señalar en lo que a Internet se refiere, el
escaso acierto de su hilo argumental que se basa en
informaciones no constatadas en el mejor de los casos e
informaciones confusas y engañosas en su mayoría
Dice el Ministerio en artículos y publicidad
radiofónica que cito textualmente del diario El Mundo,
Economía del 22 de diciembre de 1999. ….
" una tarifa
plana con tecnología ADSL, que se va a ofrecer, en este
año, a más de cuatro millones y medio de usuarios, por
4.000 pesetas. Esta tarifa plana se ofrecerá, en toda
España, entre el próximo año y el siguiente"….
Aunque el Ministerio ha debido olvidar que en la Orden
Ministerial del 26 de marzo de 1999, se decía que la
implantación iba a ser en tres años. Ya se ha saltado
un año de implantación, pero al Ministerio no le cabe
duda alguna que a pesar de empezar con un año de
retraso sobre el calendario previsto en su orden
ministerial los plazos se cumplirán a partir de ahora
con la rigurosidad que se espera. Pero si este dato
indica la falta de previsión en este asunto, lo que
realmente alarma en la Red, es la obstinación en
informar sobre el precio de esa tarifa plana por ADSL
de 4.000 ptas., que no es el precio al usuario, que es
el precio que Telefónica da al operador o proveedor de
servicio y que su vez aumenta antes de llegar al
ciudadano ya sea profesional o residencial; el mismo
que en este momento está recibiendo ofertas de este
servicio desde 8.000 ptas., justo el doble de lo que el
Ministerio anuncia como el logro de la accesibilidad a
la Red.
También nos explica en sus publicidades electorales el
Ministerio que un internauta, suponemos que en España,
pagaba por conectarse a Internet todos los días del
mes, las 24 horas, 105.000 pesetas en 1996. En el
supuesto de que esas cuentas sean correctas, el
Ministerio olvida informar a la ciudadanía que el 8 de
agosto de 1998 ese costo se duplicaba debido al
desmedido y abusivo aumento de la llamada local, que
inexplicablemente para los ciudadanos, aun no está
liberalizada y sigue gestionada, administrada y
explotada por Telefónica en régimen de monopolio.
El Ministerio considera un logro, y nosotros también,
que la tarifa reducida en llamadas locales se haya
trasladado desde las 22 horas a las 18 horas, gracias a
la Orden Ministerial del 26 de octubre de 1999. Pero no
menciona que algunos meses antes y sin intervención
gubernamental, el mercado ha situado la tarifa reducida
de las llamadas liberalizadas , y por ende en régimen
de competencia: las provinciales, interprovinciales e
internacionales desde las 17 horas.
El Ministerio después de 15 meses de escuchar el
concepto Tarifa Plana de boca de los internautas,
parece que ha cogido la idea, incluso le ha gustado;
pero desgraciadamente para las economías de los
ciudadanos de este país, ha oído la música pero no se
ha quedado con la letra, porque insiste en difundir
que"Hoy ya existen tarifas planas ofrecidas por los
operadores de cable (entre 2.000 y 3.000 pesetas)",
cuando la realidad es que hoy tan solo una operadora de
cable, ONO, por sugerencia de la Asociación de
Internautas ofrece tarifa plana por 3.500 ptas/mes
acotada a su ámbito geográfico de servicios; el resto
de operadoras de cable cada una en su espacio, no bajan
de las 5.000 pesetas, y en todos los casos en
competencia con el ADSL que el Ministerio ha puesto en
manos de Telefónica.
Así que en esas estamos, de Tarifa Plana por la red
telefónica básica nada de nada; de Tarifa Plana para la
línea que tenemos todos los españoles - bueno, no
todos: 300.000 compatriotas residentes en zonas rurales
en el año 2.000 no pueden acceder a la red telefónica
conmutada- nada de nada ni a 3.000, ni a 4.000. Los que
podríamos acceder a 8.000 ptas. como mínimo con el
ADSL, somos ciudadanos que vivimos en Madrid y
Barcelona y los demás que arreen. Todos los estudios
europeos, americanos incluso españoles que hablan sobre
uso y tendencias en Internet sitúan a España como el
antepenúltimo país europeo y todos coinciden en señalar
que el excesivo coste tarifario es el principal
obstáculo para que la deseada integración
socio-empresarial española en la Red sea un hecho.
El Gobierno insiste en saltar por encima de este
problema que impide que el acceso a Internet desde
España sea universal y asequible, en ocultar el fondo
del problema y no atajarlo, aunque le pese a
Telefónica.
No alcanzamos a entender que en los umbrales del 2.000
con este panorama de retraso gubernamental endémico
ante lo nuevo, ya vivido en el pasado 1900, al Señor
Ministro le entre tanta risa.
Madrid, 10 de enero de 2.000.