¡Ah! Los portales... Con su original diseño
de tres columnas y un pelotazo. Toda la Red en una
sola página (¿toda?).
Si lo pensamos bien, no es arbitraria esa distribución
en tres columnas sino que se debe a siglos de evolución
del cerebro humano. Dos o tres siglos para ser exactos,
lo cuál no es mucho si nos remontamos a los
albores de la humanidad.
Pero hay que reconocer que es un diseño práctico
pensado ex-profeso para navegantes recién llegados
y ejecutivos de ocasión.
La columna izquierda sirve al grumete para comprobar
que todas las páginas que quería visitar
están ahí. Chat, Juegos, Noticias, Chistes,
Inicio, Mensajes a móviles, Chat, Chistes,
etc... Absolutamente todas de las que ha oido hablar.
Se supone que no hay más ¿no? Con esto
no es necesario pasar horas y horas zozobrando por
un montón de páginas que sólo
ofrecen una cosa y que al fin y al cabo si fuera buena
se la hubieran comprado estos y estaría aquí.
Además, hoy en día todo el mundo se
conecta con los portales, luego ¿dónde
voy a encontrar más amigos?
Para el ejecutivo aspirante a pelotazo esta es la
columna más útil. Como es la primera
que se ve y la que menos cambia, es la que más
fácil le resulta recordar para poder hablar
en conversaciones posteriores. ¡Lo único
que le faltaba es que cada vez que se conectase los
menús fueran diferentes de los del mes pasado!
Además, viendo esta columna no es necesario
acordarse de qué se podía hacer en Internet
si por un casual tiene que navegar ante testigos.
¡Esa columna la deberían tener todas
las páginas!
El área central es la que más difiere
de unos portales a otros. En unos vienen noticias
de actualidad y cine o deportes, mientras que en otros
suelen venir noticias de deportes y cine o algunas
veces actualidad. Antes solía tener un banner
en la parte superior, pero desde que la Asociación
de Internautas creó el Comebanners,
lo único que se ve es un hueco rectangular
y una sonrisa picarona reflejada en la pantalla ;)
Para el navegante es útil en cuanto a que puede
intervenir en conversaciones del mundo real sin necesidad
de tragarse o prestar atención a los noticiarios
televisivos. El ejecutivo sin embargo sueña
con ser él mismo el que aparezca en esas noticias
entremezcladas con palabras mágicas como "nasda",
"bitubí" o "estocotions".
La columna derecha suele ser la más útil
para nuestro aprendiz de navegante. Para empezar es
la que más le facilita el poder usar la barra
de desplazamiento vertical de su navegador. Y por
si fuera poco es dónde se suelen encontrar
las secciones más espectaculares como el horóscopo
y la predición del tiempo, lo que le sirve
para justificar ante sus amistades el tiempo que pasa
en Internet mientras espera ansioso a que le pregunten
si no llevará encima por casualidad la última
foto del meteosat.
A nuestro ocupado ejecutivo sin embargo ya hace un
rato que le han llamado por la otra línea con
lo que una vez más no le ha dado tiempo a ver
lo que había en esa columna. ¡Menos mal
que puede ver todo en la primera sin necesidad de
pinchar para ver lo que hay detrás! ¡Sólo
faltaba que tuviera que pinchar en los enlaces para
saber lo que le iba a salir en la página siguiente!
Bueno, entonces ya sabemos como deben ser las páginas
de Internet: que se puedan desplazar hacia abajo sin
que el ratón se llegue a salir de la mesa (ley
de la cibergravedad) y con muchas letras... ¿Todas?
¡NO! Ahora vienen unos que se llaman a sí
mismos y a sus amigos "villanos" y hacen
una página que se desplaza en sentido horizontal
como si estuvieras dando un paseo. Una página
sin columnas (ni siquiera la izquierda), con muy pocas
letras y que recuerda más a un videojuego de
la saga del Monkey Island.
La página es una
aldea a la que llega un autobús cargado
de ciberturistas que no paran de fotografiar asombrados
a un perro que ha confundido "el frontal"
del autobús con un portal más. El conductor
les explica amablemente las últimas Novedades
que ha habido en Villagüeb porque algunos
de estos turistas ya son repetidores y otros andan
buscando algo así como una "columna izquierda"
para no perderse.
Nada más pisar tierra, escuchan al Pregonero
que les aclara las dudas que más les corroen
sobre qué puede ser esto, la historia del pueblo
y los devaneos de los villanos (como así se
llaman los lugareños).
Tras una visita al Ayuntamiento donde conocen
a los "concejales" que dan vida al pueblo,
se pasan a tomar unas cervezas virtuales por la concurrida
Taberna del Ratón. Asombrados de que
al contrario que en un chat, puedan hablar con gente
que pasó por aquí en otro momento y
que seguro que volverá.
Luego visitan El Almacén, recién
inaugurado, donde descubren que los gráficos
utilizados para hacer estas páginas están
ahí clasificados y organizados para que otros
puedan utilizarlos para hacer las suyas.
Entran en La Escuela, pero se la encuentran
vacía porque al parecer los villanos andan
liados en un intenso debate interno con el proceso
de selección de la maestra. Pero les informan
que dentro de muy poco ahí se darán
cursos de Internet. Desde los más sencillos
para gente recién salida del portal hasta cursos
de programación y diseño de páginas.
Después La Herrería, uno de los
clásicos villanos, donde se forjan los cgis
que permiten dar más posibilidades a las páginas
como el gestor de formularios o el programa que permite
hacer páginas como La Taberna.
Conocen también a La Chica Intrépida,
la villana más menuda que se encarga de los
"cuentos villanos". Y de vuelta al autobús
se cruzan con Don Cegatón que es el
prototipo de internauta español (calvo y con
gafas) según una famosa encuesta del año
98. Este se encuentra leyendo El Villano en
el Parque Jolivú donde admiran las estatuas
erigidas a los ganadores de cada mes del Top Villano.
El concurso en el que participan los suiscriptores
más "manitas" en esto de la construcción
de páginas.
Apenados por tener que partir suben de nuevo al autobús.
Y es que lo que no han conseguido todavía los
villanos es que Internet sea algo asequible que pueda
hacerse sin tener que estar mirando el reloj por miedo
a la factura del timófono, pero tampoco se
tardará mucho porque en eso hay mucha más
gente trabajando duro tanto en el mundo real como
en el virtual.
Mientras tanto, ¡Bienvenid@ al lado villano
de la Red!
;)