Cuando me decidí a poner Internet en casa no tardé mucho en plantearme
el hacer páginas. Tenía claro que quería poner un montón de cosas
"ahí". Lo que no tenía tan claro es cómo organizarlas. Al cabo de unos
meses ya había generado unas primeras secciones y había sacado mis
cuentas de que con los 2 meguillas que daba entonces mi proveedor iba
a hacer corto enseguida...
Y entonces corrió una voz por los mentideros virtuales: "¡Hay un sitio
en el que te dan espacio para páginas gratis!". Recuerdo que mi
reacción fue la de "cogerlo antes de que se arrepintiesen o que se
cortara el grifo". No terminaba de entender muy bien qué ganaba nadie
con regalar un espacio en sus discos duros así como los medios para
acceder a él y tampoco tenía pinta de ser aquello que se llamaba "el
espíritu de Internet". El caso es que creo que incluso recordar que no
lo comenté a mucha gente por si corría mucho la voz y se acababa el
chollo.
Al cabo de un tiempo monté ahí mis páginas de viajes, ya que eran las
que más me iban a ocupar pues contaba con poner una gran cantidad de
fotos. Es más, vi que me iba a quedar corto y como ya habían aparecido
otros sistemas similares, me dediqué a "la caza del espacio" durante
algún tiempo, si bien la mayoría no daban el nivel de calidad mínimo o
los requerimientos iban más allá de lo razonable.
Con el tiempo conocí a un tal "Wogker" de parecidas inquietudes y se
forjó lo que hoy es villanos.net; para lo que decidimos alquilar un
servidor en los EE. UU. -que salían baratillos- comprar un nombre de
dominio, etc. Vamos, para lo que es una afición personal, poco menos
que tirar la casa por la ventana. No obstante por A o por B o porque
nunca encontramos tiempo hemos seguido manteniendo algunas páginas en
sus servidores originales.
Hace un par de meses, recibí un mensaje de Geocities dirigido a padres
que tienen hijos con páginas alojadas en Geocities. Algo fallaba.
Siempre se bromea sobre que si no puedes saber cuantos hijos tienes en
el mundo real (aunque yo estoy convencido de no tener ninguno) pero de
repente me salía un hijo virtual. Como a los famosos pero en la red.
Leí el mensaje en el cual se me informaba de que Geocities iba a
restringir el servicio para los menores de 13 años salvo autorización
paterna. Mi hijo virtual no era muy mayor...
Según continuaba el mensaje alguien con mi dirección de correo se
había dado de alta en Geocities en 1997 y en la fecha de nacimiento
había puesto la mía, pero también de 1997...
¡Acabáramos! Parece que repetí el año en las dos fechas y claro, un
programa había detectado que la diferencia entre los dos años era
menor que 13. Algo así como el efecto 2000 convertido en efecto
Geocities. Bueno, me armé de paciencia y les escribí aclarando un caso
tan claro de exceso de celo y actualicé mis datos. Ni que decir tiene
que no recibí respuesta.
Al cabo de una o dos semanas recibí otro mensaje advirtiendome que mi
cuenta estaba "en riesgo", a lo que pacientemente volví a responder
diciéndoles que ya lo había hecho antes y volviendo a aclarar que un
niño tan pequeño (aunque fuese hijo mío) no era posible que hubiese
realizado semejante hazaña.
Además, pedían que se rellenara la autorización adjunta y se mandase
por fax o correo normal a los EE. UU., cosa que no estaba dispuesto a
hacer.
Tampoco. A la semana recibí otro mensaje hablando de que el 17 de
Marzo era la fecha tope para recibir la misiva y que si no me
cancelaban la cuenta. Esta vez mi respuesta sí que tuvo contestación.
Un contestador automático me explicaba que "no podían responder a
todos los mensajes que les llegasen" y que si era un tema sobre
paternidades que les remitiera la susodicha autorización por los
medios tradicionales. Incluso fui a las páginas de Geocities a
enviarles un mensaje desde el formulario que se supone que tienen para
eso, pero nada. Estamos a 28 de Marzo y supongo que uno de estos días
esa página quedará vacante.
No es que me preocupase mucho el mantener ese espacio, pues ahora
vamos sobrados. Además de que Geocities ya no se conformaba con el
pequeño logo inicial, sino que te sacaba la molesta ventana flotante
además de sobreimprimirte el nuevo logo sobre cada pantallazo de tus
páginas. Como si el diseño les importase poco. Pero después de más de
dos años, esa página tiene un nivel mínimo de visitas que proceden
principalmente de los buscadores y enlaces de por ahí que no me
apetecía perder.
Tal vez por inercia me dispuse a cambiarla a Xoom. Tenía un espacio
ahí que no había llegado a usar y como estaba renovando el diseño de
las páginas de viajes aproveché para subirlas ahí. Eso sí, con una
redirección basada en una URL de villanos.net por si acaso.
Xoom se limitaba a pedirte que pusieras un logo que podía ser de un
tamaño bastante discreto y nada de ventanicas. Así que subí ahí mis
páginas de viajes con idea de ir creciendo hasta los 11 megas que
permiten.
Pronto me llamó la atención un separador de marcos (frames) que
aparecía en la parte superior de la página. Coincidía que yo estaba
usando marcos para redireccionar UeRreeLes de villanos a otros
servidores, pero en ningún otro caso me aparecía el susodicho
separador. Cuando ya había dejado por imposible lo de identificar su
causa, el minúsculo separador se extendió unos cuantos puntos más
abajo y en la parte superior de la página aparecía siempre una serie
de botoncitos y publicidad de Xoom. Para colmo con un mal gusto en
diseño de los que hacen historia. En las páginas de Xoom aparecieron
unos cambios en las condiciones de servicio que anunciaban que
aparecería dicho pegote guarrindongo en la parte superior de cada
página.
Contrariado, acabé subiendo todo el material que había en Xoom a
villanos y di por cerrado el asunto de las páginas gratis "total".
La verdad es que desde que tenemos el dominio de villanos.net había
dejado estas cosas de lado y no me preocupaba mucho de mantener mis
páginas personales. Igualmente, había perdido la sana costumbre de ir
por ahí buscando entre las páginas de otros como me gustaba hacer en
tiempos. Es curioso, pero el estar continuamente haciendo páginas te
quita tiempo para ver otras. Recuerdo que al principio era lo que más
me gustaba de Internet y que buena parte de mis amigos virtuales son
de esa época.
La sorpresa agradable me vino con una genial idea de nuestro
Cocoeditor de crear el Top de páginas de suscriptores. Ha sido un
éxito por partida doble. Hemos descubierto que tenemos un buen puñado
de suscriptores pagineros y además ha sido una página que está
gustando y que tiene un alto índice de participación en las
votaciones. Probablemente de gente que como yo habéis encontrado una
nueva fuente de sitios de referencia para dedicarnos al noble arte de
navegar por el simple placer de navegar.
Probablemente esos entusiastas que promocionan sus páginas en el top
villano, han pasado aventuras como las que cuento o más interesantes.
Al fin y al cabo, poner una página personal en marcha tiene su
intríngulis. Más si vives en países donde los proveedores de acceso
dan poco espacio y en ocasiones más lento que los gratuitos. Intentar
registrar un dominio acabado en las iniciales de tu país es como
tratar de razonar con dinosaurios y alojar páginas en servidores
locales es como para arruinar cualquier economía.
Tal vez se animen a contarlas en nuevos artículos, pero lo que está
claro es que se merecen un premio y a falta de Oscars, les damos a
todos un Venancio (de Jolivú). Habrá que ir pensando en distinguir la
mejor página, mejor idea, mejor dibujo original, mejor canción de
fondo...
Lo mejor de todo es que hemos redescubierto que entre los asiduos de
villanos tenemos un buen ramillete de creadores y que al resto le
gusta todo lo relacionado con las páginas. Cosa importante teniendo en
cuenta que eso es lo que nos ha traído aquí y es lo que mueve las
obras de esa Villagüeb en la que ya es primavera y que va a comenzar a
dar sorpresas en muy poco tiempo. ¡Permanezcan atentos a sus
pantallas! :)