A eso hay que contestar que:
a) Expertos en la materia han
cuantificado en un 50 por ciento el coste de medir las
llamadas locales. Sólo con eliminar esa tarea,
las llamadas locales costarían la mitad.
b) Telefónica no pone a
disposición de los consumidores ni de los órganos
competentes el cálculo de los costes de las llamadas
locales, de forma que hemos de acudir a instancias externas
para calcularlos. Por ejemplo, en el Reino Unido se calcula
que una hora de llamada local tiene un coste de 22 pesetas.
Telefónica cobra 240 pesetas más IVA, así
que parece que el margen es bastante amplio.
c) Los costes de las llamadas
locales son prácticamente planos, no se consume
nada cuando se realiza una llamada, de modo que es de
justicia que el cobro sea también plano.
2.- Las centralitas se saturarían.

a) Esa misma excusa la utilizaron
las compañías locales de telecomunicaciones
en EEUU durante el año 1997. Afortunadamente la
Comisión Federal de las Telecomunicaciones (FCC)
no se lo creyó y encargó un informe técnico.
También la Internet Access Coalition. En ambos
estudios se concluía que las quejas de las compañías
eran falsas y que, en el caso de que hubiera saturación,
la solución técnica pasaba por implementar
las centralitas con modems, algo que Telefónica
ha hecho ya con Infovía.
b) También los caminos
se llenan de baches cuando pasan muchos camiones, pero
el progreso es mejorar las vías de comunicación,
no impedir su uso.
3.- Ya existe tarifa plana por
medio del cable y del ADSL.

a) Ambas tecnologías son
excelentes pero nunca serán universales, no llegarán
a todos los hogares, además de que su tarifa no
es suficientemente económica.
b) El cable no llegará a
la mayoría de los hogares de las grandes poblaciones
en muchos años.y probablemente no llegue a desplegarse
en núcleos de población inferior a 50.000
habitantes.
c) Las tarifas del cable están
en torno a las 8.000 pesetas al mes por tarifa plana,
algo muy lejano a lo que la mayoría puede gastar
por ese concepto.
d) El ADSL no llegará, por
motivos técnicos, ni al 25 por ciento de las líneas
telefónicas instaladas en España, de modo
que tampoco puede ser el acceso universal por tarifa plana
para los españoles. De todas formas, desde que
se ha aprobado tan sólo se ha instalado en 2.000
líneas, un ritmo de despliegue que supone un auténtico
fracaso para los anuncios del Gobierno y de Telefónica.
e) Ambas tecnologías, cable
y ADSL, van al mismo sector de clientes: urbanos y de
nivel adquisitivo alto, pero eso no es Internet para todos
ni igualdad de oportunidades.
4.- El Gobierno pedirá
a la Comisión Europea que declare Internet servicio
universal, de esta forma se podrán arbitrar ayudas
para los sectores más desfavorecidos.

Esto es una nueva discusión
bizantina que conducirá o no a algo concreto. Otros
países, otros gobiernos, actúan. Como ya hemos
dicho, Alemania y Reino Unido disfrutarán de tarifa
plana en unas semanas. Ambas tarifas planas serán
traídas por los antiguos monopolios, British Telecom
y Deutsche Telekom, ¿puede Telefónica ofrecer
ese servicio o no? ¿Seguirá diciendo el Partido
Popular que "hasta la fecha ningún país
ha introducido la tarifa plana sobre la red telefónica
directamente, es decir sin introducir nuevas tecnologías
como el ADSL" como dice en su programa?
La Asociación de Internautas
quiere una tarifa plana accesible y universal y la quiere
ya, puesto que es urgente para la difusión de Internet
en nuestro país. No hay otra tecnología de
acceso a Internet tan extendida como la red telefónica
básica, que cuenta con 19 millones de accesos preparados
para conectar cualquier ordenador con Internet . La constante
y pertinaz negativa de las operadoras telefónicas
y de los gobiernos sucesivos han impedido que las nuevas
tecnologías sedimenten en nuestro país, y
eso es tan sólo y únicamente por el afán
de defender los intereses de unos pocos (las operadoras
telefónicas) frente a los intereses de todo un país.
Sólo la presión de la opinión pública
bien informada puede acelerar el proceso frente a un gobierno
y unas multinacionales remisas al cambio.

Este documento
ha sido elaborado por Montse Doval, con la colaboración
de Alfons Lavall, Luca Olivetti, Pilar Gías, Ignacio
Garcia y villanos.net