Estaba el otro día en el aeropuerto esperando a una amiga que
conocí en Internet y con la que había intimado a base de
mensajes... y el vuelo se retrasó, como no podía ser otro modo
siendo el vuelo de Aviaco. Así que decidí distraer esa mi
interminable y monótona espera observando a mis congéneres.
Un vuelo aterrizó y al poco, de repente, una pequeña avalancha
de viajeros atravesó laa puertas. Como si de una carga de
caballería se tratara, se abalanzó sobre los desesperados
esperantes. De entre nosotros se adelantó un grupo que formó una
línea de contención. Eran aquellos que esperaban a alguien de ese
vuelo. Y se produjo el choque. La mayoría de los viajeros quedaron
atrapados por los abrazos, las sonrisas y los besos de nuestra
linea defensiva. Unos pocos rehuyeron, raudos y taciturnos
la confrontación, poniendo proa hacia los taxis
que aguardaban tras la segunda barrera de puertas.
Los abrazos ..... Aplausos en espaldas, abrazos sonoros
de brazos de hombres en espaldas de hombres, abrazos mas sosegados
sobre espaldas femeninas.
Y los besos.... infinidad de besos. Me esforcé por identificar todos
los tipos de besos que se repartieron.
Hubo besos matemáticos. Unos, tangenciales ellos, eran besos de
compromiso, besos no sentidos, besos de educación, besos
frios..... Otros, besos absolutamente asintóticos, se perdían en
la nada, se extraviaban en el aire, besos obligados, besos
helados, besos que dejaban visibles los labios, besos fingidos.
Hubo besos adhesivos. Unos, familiares, sonoros y repetitivos como
disparos de ametralladora, tatuaban sobre las mejillas corazones
de madre henchida de gozo. Otros, íntimos, tiernos, en un roce de
terciopelos unían con ritmo de alas de mariposas labios llenos
de amor y de dulzura. Otros, lascivos, ajenos a la turbamulta,
unían salivas y lenguas aliviando una incontenible sed de pasión,
haciendo promesas de unas muy próximas relaciones mas profundas.
Besos...
Y pensé entonces en la Internet y su mundo virtual... y en mi
amiga. Con qué beso debía presentarme? uno tangencial, educado,
cortés... o quizá con uno familiar cariñoso, amistoso... sí, ese
pudiera ser. Pero, ....y si intentaba un roce suave de labios, de
esos que agitan el corazón y despiertan la ternura? Un poco
fuerte, pero si lo aceptaba sería un puntazo...
Es curioso, había cruzado con ella cientos de mensajes, llenos de
besos... bueno, llamar beso a ese "mua" o a ese "un besote", con
el que rematabamos nuestros mensajes...... Pero es que en la
realidad virtual, en la realidad electrónica, es a lo mas que
puedes llegar. Sí, es verdad que alguna vez besé la pantalla para
intentar añadir algo de vida a ese conjunto de unos y ceros que
era mi beso de despedida, pero no creo que ella notara la
diferencia.
En internet se avanza hacia la intimidad, hacia la confidencia, de
una forma un tanto anómala. Hay sentidos que se atrofian, el olfato,
el gusto, el tacto, así que cuando se hace el hipersalto de
la realidad virtual a la realidad sin adjetivos, uno se siente extraño,
inseguro, lleno de dudas y miedos.
Y si propusiera al Sr Microsoft que añadiera algún dispositivo al
Explorer que permitiera oler, tocar a los amigos virtuales? Si lo pone
vaya que dejo el netscape, ni lo dudo.....
Perdido en la niebla de estas y otras reflexiones de similar jaez,
el tiempo voló silencioso sin mi consentimiento. De repente
una voz me sebresaltó y me descabalgó de mis ensueños.
Era ella, estaba ante mí.
Azorado, acerté a balbucir vestido con una sonrisa estupida:
-Qué tal el viaje?
Y extendí la mano abierta hacia mi amiga.
La Intenet, no da para más, ya llegarían los besos mas tarde, ....cuando
nos conociéramos de verdad.